Alcanzar el 75% de carga en solo 30 minutos es posible en los teléfonos Samsung Galaxy gracias a la función Super Fast Charging 3.0, siempre que se emplee el adaptador de 60W del fabricante surcoreano y un cable original o certificado. Esta tecnología permite una recarga ultrarrápida sin comprometer la seguridad del dispositivo.
Para asegurarse de que esta opción está activada, el usuario debe seguir estos pasos:
- Ingresar a Ajustes y luego a Batería.
- Seleccionar Configuración de carga.
- Pulsar la opción Carga rápida.
Es importante tener en cuenta que esta funcionalidad es compatible exclusivamente con el modelo S26 Ultra. Este equipo incorpora una batería de 5.000 mAh capaz de ofrecer hasta 31 horas de reproducción de video.

¿Cuándo resulta útil esta función?
Recurrir a esta carga ultrarrápida en el S26 Ultra resulta especialmente práctico cuando se está a punto de salir de casa y se descubre que la batería no alcanzará para toda la jornada laboral. Los 30 minutos que el teléfono tarda en llegar al 75% pueden aprovecharse mientras la persona se alista, desayuna o hace una pausa en el trabajo.
En lugar de esperar horas para volver a usar el equipo, una carga breve permite recuperar gran parte de la autonomía y continuar el día con tranquilidad. Así, el usuario no tiene que limitar sus actividades para ahorrar batería: puede tomar fotos, jugar, editar videos, revisar redes sociales, hacer videollamadas y más, sin necesidad de bajar el brillo de la pantalla.

“A medida que los smartphones incorporan más funciones, también aumenta la necesidad de contar con una autonomía que acompañe ese nivel de uso”, señala la compañía coreana.
¿Qué hacer si el equipo no tiene carga rápida?
Si un celular no cuenta con carga rápida, una alternativa viable es ponerlo en modo avión durante algunos minutos mientras se carga. Según la empresa española Yup Charge, activar esa función puede reducir hasta en un 25% el tiempo necesario para llegar al 100%, ya que el dispositivo deja de gastar energía en mantener conexiones de WiFi, datos móviles y Bluetooth.

En condiciones normales, los sistemas de comunicación del teléfono permanecen activos en segundo plano y consumen parte de la energía que recibe del cargador. Al desactivar esas conexiones con un solo toque, la corriente disponible se concentra en recargar la batería, acelerando el proceso sin necesidad de comprar accesorios adicionales.

Claves para prolongar la autonomía
Ahorrar batería en el celular no depende de un solo ajuste, sino de una rutina diaria de uso más eficiente e inteligente. El primer paso es controlar la pantalla: bajar el brillo, activar el brillo automático y reducir el tiempo de bloqueo para que no quede encendida de más. También conviene usar el modo oscuro cuando la pantalla es OLED y elegir fondos de pantalla simples.
Otra medida clave es gestionar las conexiones y aplicaciones. Desactivar Bluetooth, WiFi o datos móviles cuando no se necesiten, y evitar que muchas aplicaciones se actualicen en segundo plano. Revisar qué apps consumen más energía en el apartado de batería y limitar permisos como la ubicación permanente; si es posible, usar la ubicación solo “al usar la app”.

Las notificaciones constantes también drenan la carga: silenciar las que no sean esenciales y reducir la vibración. En llamadas o mensajería, contar con una buena señal mejora el consumo, así que si se está en una zona con poca cobertura, el modo avión puede ayudar. Para cuidar la batería a largo plazo, evitar el calor, no dejar el teléfono al sol y procurar no llevarlo al 0% con frecuencia. Cargar entre el 20% y el 80% suele ser una práctica más saludable.
Fuente: Infobae