Sir Anthony Hopkins lanza su álbum debut: ‘Life Is a Dream’

Aunque cueste creerlo, el reconocido actor Sir Anthony Hopkins también enfrenta momentos de inseguridad.

“Hay una parte de mí que me dice: ‘Tú no escribiste eso’”, recuerda sobre la composición de su álbum debut, Life Is a Dream. “¿Cómo se llama? Síndrome del impostor”.

Afortunadamente, esas dudas no le impidieron completar la colección de 12 composiciones creadas a lo largo de seis décadas.

La obra, dirigida por Gustavo Dudamel e interpretada por la Orquesta Philharmonia, fue grabada en el Alexandra Palace de Londres en abril y será lanzada por Decca Records el 21 de agosto.

“Mi primer amor, o más bien mi vocación, es la música”, dijo el actor de 88 años. “Suena muy formal, pero me crié con mucha música de la posguerra, y me influyó mucho. Y empecé a tocar el piano cuando era muy joven”.

Hopkins comenzó a tocar el piano a los 4 años y empezó a componer años después. Escribió su primera pieza, un vals, en 1960, cuando tenía 22 años.

“Siento más libertad con la música”, dice, en comparación con la actuación, que describe como “una disciplina, donde tienes que dominar el tema. Pero para mí, la música es una forma de arte mucho más libre”.

Antes del estreno de Life Is a Dream, Hopkins ya había compuesto bandas sonoras para varias películas. “El inicio de Shadowlands es mi primera aventura como compositor”, señaló, refiriéndose a la película de 1993 en la que interpretó al autor de Las crónicas de Narnia, C.S. Lewis. Luego fue compositor principal de otras cintas donde también actuó y dirigió, como August (1996), Slipstream (2007) y Elyse (2020).

La niñez de Hopkins como inspiración para ‘Life Is a Dream’

“Trata sobre mi infancia”, afirma sobre el álbum, que comparte título con la obra de teatro de Pedro Calderón de la Barca (La vida es sueño). “Básicamente, son los recuerdos de mi infancia y mi crecimiento en Gales, y mi desarrollo personal, mi adolescencia”.

Sin embargo, añade: “Hay una gran tristeza en todo esto porque —no me malinterpreten, he tenido una vida maravillosa— pero en el fondo, está la certeza de que la vida es una larga despedida. Desde el momento en que nacemos, empezamos a morir”, y suelta una risa. “¡Suena tan alegre!”.

Anthony Hopkins afirmó que su primer amor es la música y recordó que empezó a tocar el piano a los 4 años antes de componer su primera pieza en 1960

Esa tensión —o mejor dicho, esa sabiduría— se mantiene a lo largo del álbum. El primer sencillo, “1947: Suite para piano solo y orquesta: II. Bracken Road”, es la pieza central de una suite en tres partes sobre un verano en el sur de Gales. Según Hopkins, contiene una “melancolía y tristeza” que emerge con el violonchelo.

“Es el sonido reconfortante de la nostalgia, del extraño y caprichoso dolor de la vida”, describe la canción. “En realidad, toda la música se basa en el dolor. Suena bastante absurdo, pero es así. Trata sobre el anhelo”.

Algo similar ocurre con “Stella Aria” —dedicada a su esposa, la directora y actriz Stella Hopkins—, que aborda “la soledad que todos llevamos dentro”, dice, pero como parte de un camino hacia la “felicidad plena”.

Hopkins ha estado reflexionando, tanto en sus memorias We Did OK, Kid (publicadas el otoño pasado) como en este álbum. “Ahora miro mi vida, y especialmente este año; cumpliré 89 años a finales de año. Y miro hacia atrás y pienso: ‘Dios mío, no podría haber planeado nada de esto’. Desde el momento en que decidí ser actor, hace 70 años, pensé… ‘¿Por qué lo hice?’. No lo sabía, porque era bastante inútil en la escuela. No sabía qué más hacer. Así que intenté conseguir una beca, me hice actor en lugar de músico. Y de repente, una fuerza de la naturaleza me ha dado un éxito rotundo”.

“No le temo a la muerte”, añade. “Simplemente estoy muy agradecido de haber vivido tanto tiempo”.

El papel clave de Bradley Cooper en la realización del álbum

En un giro inesperado, el actor Bradley Cooper puso a Hopkins en contacto con Dudamel, tras haber presenciado una composición suya años antes con la Orquesta Sinfónica de Birmingham, dirigida por Michael Seal. Dudamel aceptó el proyecto.

Pero cuando llegó el momento de grabar en Alexandra Palace a principios de este año, “estaba sentado allí pensando: ‘¿Cómo demonios escribí esto?’ No tengo ni idea”, dice Hopkins. “Y Dudamel dijo: ‘Esto es maravilloso’… Es una de las personas más asombrosas que he conocido. Está lleno de vida, de energía y de amor, y es realmente extraordinario”.

El afecto es mutuo. Dudamel declaró en un comunicado:

“La misma profundidad de imaginación, humanidad y verdad emocional que ha caracterizado su extraordinario trabajo en el teatro y el cine está presente en su música. Anthony aborda la música con el corazón de un narrador y el instinto de un poeta, crea mundos sonoros profundamente personales y a la vez universalmente conmovedores”.

Posibles presentaciones en vivo en el horizonte

Tras su álbum debut, podrían llegar actuaciones en directo. El Carnegie Hall encabeza la lista de deseos de Hopkins. “Ahí es donde quiero ir. Eso es lo que quiero”, afirma.

La película de 1947 Carnegie Hall fue fundamental en su formación. Recuerda vívidamente a su madre diciéndole: “Algún día tocarás en el Carnegie Hall”.

Es un sueño más en una vida repleta de ellos.

Fuente: Infobae

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