Fallece Jackie, el águila calva seguida por millones en vivo durante 11 años

Jackie, el águila calva que millones de personas observaron en directo desde su nido en California durante más de una década, murió el lunes luego de tres semanas de atención médica en el Centro de Rapaces de Ojai. Sus cuidadores confirmaron el deceso y detallaron que, pese a una transfusión de sangre y oxígeno, su salud se deterioró sin retorno.

La historia de esta emblemática ave comenzó en 2015, cuando la organización sin fines de lucro Friends of Big Bear Valley instaló una cámara en el nido que Jackie compartía con su pareja, Shadow, en los árboles cercanos al lago Big Bear, en las montañas de San Bernardino, al este de Los Ángeles.

La transmisión en vivo del nido de Jackie sostuvo durante más de diez años una audiencia global que siguió cada temporada de cría del águila calva (NBC )

Lo que siguió fue un fenómeno de audiencia sin precedentes: durante más de diez años, miles de personas alrededor del mundo siguieron cada temporada de cría a través de esa transmisión en vivo.

El vínculo emocional con el público alcanzó su punto máximo en 2024, cuando Jackie permaneció incubando sus huevos durante más de dos días y medio sin moverse, mientras una tormenta invernal cubría el nido de nieve.

Del nido al centro veterinario

El 17 de julio de 2026, el equipo de rescate de rapaces del Departamento de Parques y Recreación del Condado de Los Ángeles, con sede en San Dimas, localizó a Jackie tras reportes de que el ave había participado en una pelea con otras dos águilas.

El examen veterinario detectó un cuadro grave con anemia, y los médicos aplicaron a Jackie una transfusión de sangre y terapia de oxígeno antes de su muerte (NBC )

El examen inicial reveló que la condición del animal era grave. Jackie fue trasladada al Centro de Rapaces de Ojai, donde recibió tratamiento durante tres semanas por una serie de dolencias, entre ellas anemia.

Los médicos del centro le practicaron una transfusión de sangre y la sometieron a terapia de oxígeno, pero su estado continuó empeorando hasta que murió el lunes, según el comunicado oficial del centro.

La reacción de quienes la cuidaron

El Centro de Rapaces de Ojai publicó una declaración en la que reconoció el alcance global del duelo:

“Sabemos que esta noticia será profundamente sentida por los miles de personas en todo el mundo que siguieron su camino, que esperaron junto a nosotros, que rezaron por ella”.

El comunicado también describió la experiencia de haber atendido al ave como “un privilegio extraordinario” y subrayó que el equipo estaba “con el corazón roto” ante la pérdida.

El Departamento de Pesca y Vida Silvestre de California asumió la custodia de los restos del animal.

Una especie que regresó del borde

La muerte de Jackie ocurre en un contexto donde el águila calva es uno de los ejemplos más emblemáticos de recuperación de una especie en peligro en Estados Unidos.

El biólogo Kelly Sorenson, director ejecutivo de la Ventana Wildlife Society en el centro de California, explicó por qué el caso de Jackie trasciende lo anecdótico:

“Quieres ver una historia de éxito así. Tener acceso a una cámara en vivo para ver el anidamiento de primera mano es muy poderoso. Acerca a la gente a un nivel emocional”.

Sorenson, cuya organización no participó directamente en el seguimiento de las águilas del lago Big Bear, considera que la cría de Jackie y Shadow representa, a pequeña escala, lo que ocurrió con toda la especie en las últimas décadas.

Las águilas calvas americanas estuvieron al borde de la extinción hasta que la prohibición del pesticida DDT en los años 70, junto con otras medidas de protección, permitió que la población se recuperara. La especie fue retirada de la lista federal de animales en peligro de extinción como resultado de ese proceso.

Con la muerte de Jackie, queda abierta la pregunta sobre qué ocurrirá con el nido del lago Big Bear y con Shadow, su pareja de más de una década.

Fuente: Infobae

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