El pasado lunes 10 de agosto, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, reveló que el estado se alista para ensayar la próxima generación de transporte. El anuncio se realizó durante una conferencia en el centro de investigación SunTrax, ubicado en Auburndale, y marca un hito para la movilidad regional, pues contempla la incorporación de taxis aéreos eléctricos y vehículos autónomos en el entorno urbano y suburbano de Florida.
DeSantis no solo subrayó el respaldo estatal a la innovación en el sector, sino que adelantó un cronograma acelerado: antes de que finalice 2026, los ensayos con aeronaves eVTOL comenzarán en la zona aeroespacial del centro del estado, colocando a Florida a la vanguardia mundial de la movilidad avanzada.
La conferencia se desarrolló en SunTrax Air, una instalación administrada por el Departamento de Transporte de Florida (FDOT) en el condado Polk. Este centro, que abarca más de 313 hectáreas, fue creado originalmente para evaluar tecnologías viales y sistemas de transporte conectados, pero recientemente amplió sus funciones para incluir investigaciones sobre movilidad aérea. Actualmente, SunTrax alberga lo que FDOT describe como la primera pista de pruebas dedicada a Advanced Air Mobility (AAM) en Estados Unidos.

Con una longitud de aproximadamente 1,6 kilómetros, la pista permite a empresas tecnológicas y fabricantes de aeronaves probar prototipos y sistemas en condiciones controladas que simulan escenarios reales de operación. Además, SunTrax cuenta con vertipuertos e infraestructura especialmente construida para analizar el futuro del transporte aéreo urbano.
El centro SunTrax Air se ha convertido en el epicentro de la innovación en movilidad aérea gracias a la introducción de aeronaves eVTOL (electric Vertical Take-Off and Landing), vehículos capaces de despegar y aterrizar verticalmente sin necesidad de pistas tradicionales.
La tecnología eVTOL combina propulsión eléctrica y capacidades de vuelo autónomo o semiautónomo, lo que permite operar en espacios reducidos y minimizar la contaminación acústica en zonas densamente pobladas. Entre los modelos que se probarán figuran variantes completamente eléctricas, ideales para áreas urbanas por su bajo nivel de ruido, y modelos híbridos, que ofrecen mayor autonomía para trayectos más largos.
El despliegue de taxis aéreos forma parte de una visión estratégica más amplia impulsada por FDOT. Entre los primeros escenarios contemplados se encuentra la conexión entre Tampa y Orlando, dos núcleos urbanos cuyo corredor terrestre, la autopista I-4, suele enfrentar altos niveles de congestión vehicular.

La posibilidad de que los pasajeros puedan viajar por aire entre estas ciudades reduciría significativamente los tiempos de desplazamiento y ofrecería una alternativa eficiente para la movilidad regional. Más allá de Tampa y Orlando, la ambición estatal es crear una red de movilidad aérea que incluya también a la Space Coast, posicionando a SunTrax como centro neurálgico gracias a su ubicación estratégica cerca de la I-4 y lejos del espacio aéreo controlado de los principales aeropuertos internacionales de la región.
El alcance de la tecnología eVTOL no se limita al transporte de pasajeros. Las autoridades y desarrolladores contemplan una variedad de aplicaciones adicionales que podrían transformar sectores críticos.
Entre los usos potenciales sobresalen la entrega de mercancías, que permite el reparto rápido y eficiente de productos entre ciudades o dentro de áreas metropolitanas; el transporte médico, que facilita traslados urgentes de pacientes o suministros médicos en situaciones de emergencia; y la respuesta ante desastres, donde la capacidad de despegar y aterrizar en lugares de difícil acceso puede resultar determinante. Estas aplicaciones reflejan el potencial disruptivo de la movilidad aérea avanzada en distintos aspectos de la vida cotidiana y la gestión de emergencias.

En paralelo al avance de las pruebas con taxis aéreos, Florida también está experimentando con vehículos autónomos en carretera. SunTrax se ha posicionado como laboratorio para la evaluación de automóviles sin conductor bajo condiciones diversas: desde velocidades de autopista hasta tramos urbanos, pasando por situaciones de tráfico denso, cruces peatonales, pendientes y superficies mojadas.
El interés empresarial por operar en el estado se ha materializado en anuncios recientes de compañías tecnológicas. Waymo informó que iniciará operaciones de vehículos completamente autónomos en Tampa, inicialmente para empleados, con miras a una posterior apertura al público general. Tesla, por su parte, lanzó en julio su servicio Robotaxi en Tampa, aunque la atención mediática creció tras la circulación de videos que mostraban a uno de sus vehículos circulando en sentido contrario en una calle local.
A pesar del entusiasmo, la transición hacia un uso comercial masivo de taxis aéreos y vehículos autónomos enfrenta desafíos considerables. La implementación a gran escala depende de la resolución de cuestiones clave relacionadas con la seguridad, la regulación normativa, la infraestructura necesaria, la gestión del espacio aéreo y la certificación de las aeronaves.
El calendario presentado por el gobernador DeSantis fija 2026 como un año clave para las pruebas, pero subraya que la existencia de vuelos de prueba no implica una disponibilidad inmediata para el público. La entrada en operación comercial requerirá superar exigentes controles y adaptaciones legales y técnicas.
Ante este contexto, Florida y el FDOT han intensificado sus esfuerzos para construir una infraestructura robusta y posicionar al estado como pionero nacional en movilidad aérea avanzada. La apuesta por SunTrax Air como centro estatal destinado al desarrollo de tecnologías AAM responde a la estrategia de atraer inversiones y talento, consolidando a Florida como uno de los primeros lugares del país donde la realidad comercial de taxis aéreos y vehículos autónomos podría materializarse.
Fuente: Infobae