A casi dos meses del trágico fallecimiento del influencer Gaspi, que marcó un antes y un después en las redes argentinas, su progenitor, Ricardo Héctor Prim, conversó con DDM de América TV. Durante esa entrevista cargada de sentimiento, el padre reconstruyó la faceta más personal de su hijo y detalló los obstáculos tanto íntimos como laborales que enfrentó el joven antes del fatal accidente aéreo en Río de Janeiro. Mientras tanto, las pesquisas en Brasil arrojan nueva información sobre las causas del siniestro, que dejó seis víctimas fatales, y reactivan el cuestionamiento sobre la seguridad en la aviación privada.
El padre expresó la estrecha conexión que compartía con el joven.
“Con Gaspi siempre nos divertíamos mucho”
, rememoró, mientras evocaba las extensas pláticas junto al océano en Puerto Madryn. Ricardo Prim resaltó la constante búsqueda de genuinidad de Gaspi, forjada en una niñez poco común, con varios años viviendo en Chile y un vínculo profundo con la zona costera de la Patagonia.
“Él hablaba mucho de su esencia y de los miedos. Él relacionaba el miedo con la muerte”
, sostuvo.
Durante la adolescencia, Gaspi vivió etapas complicadas, con crisis internas y situaciones de encierro.
“Él estuvo muy bajoneado”
, reconoció el padre. No obstante, destacó el cambio favorable que experimentó en sus últimos años: abandonó costumbres perjudiciales, perdió 21 kilos y adoptó un estilo de vida más sano, convirtiéndose en fuente de inspiración para su audiencia.
El bienestar emocional fue un tema clave en la conversación. Gaspi empleaba su faceta pública como mecanismo para comunicar sus preocupaciones y flaquezas.
“Mientras me tenga yo a mí, está todo bien”
, era una de sus frases habituales, según contó su padre. Ricardo Prim elogió que su hijo se mantuviera alejado de la militancia política y optara por un mensaje sincero y franco hacia sus seguidores:
“Evidentemente no era vacío de contenido, todo lo contrario”
.
La integridad de Gaspi se evidenció en múltiples elecciones trascendentales.
“Tres veces le ofrecieron un departamento”
, señaló Ricardo Prim, al desvelar que el influencer había declinado en varias ocasiones propuestas muy atractivas para publicitar casas de apuestas, pues no aceptaba convertirse en “cómplice de la ludopatía de los chicos”.
“Él iba a llegar por otro lado, no le interesaban esas cosas”
, aseguró el progenitor, quien además mencionó que el joven padeció acoso escolar durante su niñez debido a su presencia en internet y a su personalidad.
“Él los enfrentaba. No es que se quedaba callado”
, narró. Con el paso del tiempo, aquellos mismos acosadores terminaron siendo admiradores y defensores del creador de contenido, valorando su carácter y su influencia constructiva.
Ricardo Prim también evocó la repercusión de una de las últimas obras de Gaspi; el clip del regreso, en el cual el joven mostró sin filtros su camino hacia la sanación anímica. Previo a difundirlo, el influencer se lo remitió a su padre como señal de confianza y vínculo estrecho.
Investigación en Brasil
En medio de la búsqueda de respuestas por parte de la familia, las autoridades de Brasil divulgaron informaciones oficiales acerca del percance que terminó con la vida de Gaspi y de otras cinco personas. De acuerdo con el reporte inicial del Centro de Investigación y Prevención de Accidentes Aeronáuticos (Cenipa), la colisión entre las aeronaves se caracterizó por un “vuelo invisible”.

La nave PR-DJJ partió desde el aeropuerto Santos Dumont con un único ocupante, el piloto Charles Marsillac. Por su parte, el PP-MAC, que transportaba a Alexandre Souza como comandante y a cuatro pasajeros, incluyendo a Gaspar Prim y a Lucas Vigniale, despegó de Jacarepaguá con destino a Angra dos Reis.
Los itinerarios de vuelo de las dos aeronaves concordaban en las Rutas Especiales de Helicópteros de las áreas de Praia y Grota, especialmente a partir del punto denominado Tachas. El impacto ocurrió entre las ubicaciones de Tachas y Piabas, en las cercanías de Recreio dos Bandeirantes. Una videocámara de seguridad registró lo sucedido después del choque y la caída sin control de uno de los helicópteros.
El documento de Cenipa resaltó que el PP-MAC —la aeronave en la que se trasladaba Gaspi— no apareció en los radares del Sistema Brasileño de Control del Espacio Aéreo (Sisceab) durante todo el recorrido, a diferencia del PR-DJJ, el cual fue rastreado hasta poco antes del accidente. Esa falta de detección motivó que los especialistas denominaran el suceso como un “vuelo invisible”.
Fuente: Infobae