Lo que parecía una guerra sin tregua en La Casa de los Famosos México dio un giro inesperado la noche del domingo 9 de agosto. Yanet García tomó la iniciativa y se acercó a Gema Garoa con una propuesta contundente: “Hay que hacer las paces, Gema”. La respuesta de la actriz no se hizo esperar y, entre risas, aceptó el gesto reconociendo que ambas habían estado especialmente sensibles. El momento culminó con un abrazo que provocó una ovación inmediata del resto de los habitantes.
Una tregua que nadie esperaba
El escenario de la reconciliación fue nada menos que la segunda gala de eliminación, con Aldo Rendón como testigo privilegiado de la escena. García fue directa al grano, tomando la mano de Garoa mientras pronunciaba sus palabras de paz. La actriz, lejos de mantener la distancia, respondió con un gesto cálido.
Con su característico humor, Gema bromeó sobre lo que podría venir después del programa: “Es un momento en el que me cagaste ya, la neta”, dijo entre risas, reconociendo que el conflicto entre ambas podría incluso algún día llegar al cine. Las dos coincidieron en que la sensibilidad jugó un papel importante y pactaron conversar con mayor calma en el futuro.
Un detalle que salió a la luz fue la promesa que Garoa había hecho: si resultaba ganadora como líder de la semana, llevaría a Yanet a la suite, un gesto que tomó por sorpresa a la regiomontana.

Yanet, por su parte, confesó que una frase de la primera semana le había calado hondo: “A mí me dolió que me dijeras que si te vas no te voy a extrañar”. Gema respondió sin filtros: “Ay, es que tengo que decir algo así. Y aparte eres con la que menos platiqué, la neta, güey”. Pero también hubo espacio para los elogios: “Me gustaría ser un poco también a veces como tú, como más observadora y no tan habladora”, admitió Garoa, reconociendo que admira aspectos de la personalidad de Yanet que contrastan con la suya.
La honestidad llegó a su punto máximo cuando Yanet reconoció que efectivamente había votado por Gema: “Bueno, sí te nominé, la verdad”. La respuesta de Garoa fue inmediata y sin rencor: “Yo sé, pero yo no te he nominado ni una vez, ¿eh, güey? Que sepa”. Y con su humor característico, remató: “No, ahora a quién voy a nominar, pendej*”.
El destino también quiso jugar su papel en esta historia. Gema señaló que era la tercera ocasión en que ambas coincidían con el mismo color de vestimenta: dorado en el primer posicionamiento, morado en la nominación y negro ese domingo. “Es una señal del universo”, sentenció Yanet.

Garoa incluso confesó que ella misma había alimentado el conflicto frente a las cámaras: “En el cine dije: ‘Pues si guerra quieren, pues guerra tendrán’”. Aldo, con su particular perspectiva, bromeó sobre lo que pensarían los productores: “¿Qué están diciendo las de producción? ‘Pues queremos que se odien estas cabronas’”, a lo que Gema confirmó entre risas: “Sí, güey. Por eso”.
El abrazo final llegó sin previo aviso, desatando aplausos y gritos de celebración entre los demás participantes. Aldo no ocultó su satisfacción al ver que la paz había llegado por fin.

Los antecedentes de un conflicto que marcó la casa
La tensión entre ambas no surgió de la nada. En la primera nominación formal, Yanet García acumuló 16 puntos, la cifra más alta de la noche, seguida por Mariana Ochoa con 9. La placa de esa semana incluyó a Aldo Rendón, Yanet García, Mariana Ochoa, Ximena Herrera, Luis Chaparro, Memo Schutz y Arantza Ruiz, quien fue salvada justo antes de la primera gala dominical.
Fue precisamente en esa gala de eliminación cuando Gema Garoa se plantó frente a Yanet en el posicionamiento y lanzó su declaración más dura: “Quiero que te vayas de la Casa porque siento que no hay canal de comunicación entre nosotras y sin duda eres a la que menos voy a extrañar”. A pesar de las palabras, Yanet logró sobrevivir una semana más.
El verdadero detonante ocurrió esa misma noche en la cocina. Gema intentó acercarse para conversar, pero Yanet soltó un “No estoy hablando de ti”, que Gema interpretó como “No estoy hablando contigo”. Ese malentendido, un clásico juego de teléfono descompuesto, encendió la mecha. Gema compartió su versión con Arantza, luego con Ese Pérez y Karina Torres, y el relato se fue afilando con cada repetición.

La segunda semana consolidó los bandos dentro de la casa. Yanet García, Brianda Deyanara y Ximena Herrera formaron el grupo conocido como “Las Divinas”, mientras que del otro lado, Gema, Flor Vigna y Karina Torres marcaron distancia con la regiomontana.
Uno de los episodios más comentados fue el del espejo antes de la segunda gala de nominación. Gema, Arantza Ruiz y Flor se estaban maquillando cuando Yanet llegó en busca de espacio. Las tres recogieron sus pertenencias y se trasladaron al comedor, dejándola completamente sola. Garoa también subió la temperatura en la cena de nominados con una comparación que dio de qué hablar: “Me parece una papa sin sal. ¿Has probado una papa sin sal? Bueno, entonces no es mi tipo de amiga. Nunca lo sería afuera, ¿por qué lo va a ser aquí?”.
Pese a todo, Garoa fue enfática al aclarar que nunca votó contra García en ninguna de las dos rondas de nominación: “Si yo no la quiero nominar, aunque sea grosera conmigo, aunque no me dirija la palabra, no hay pedo”.
Fuente: Infobae