Morgan Freeman, ganador del Óscar, se acerca a sus 90 años sin entender el furor que despierta su voz. El actor, conocido por interpretar a Dios y a presidentes, además de narrar innumerables documentales, sigue activo y retomará su papel de Edwin Mullins en la tercera temporada de Lioness, la serie de espionaje de Taylor Sheridan en Paramount+, donde comparte pantalla con Zoe Saldaña y Nicole Kidman.
En una entrevista reciente, Freeman habló sobre su trabajo en el universo Sheridan, el misterio de su voz, su pasión por el blues y su visión de la vida.
La escritura de Taylor Sheridan
Freeman elogió la forma en que Sheridan aborda la experiencia humana. Según sus palabras, los guiones del creador reflejan las emociones reales de las personas, como sucede con el personaje de Joe en Lioness, interpretado por Zoe Saldaña, una mujer que debe equilibrar su peligrosa labor con su familia. «Se necesita coraje para escribir sobre temas así», afirmó el actor.
El fenómeno del streaming
Consultado sobre por qué las estrellas de cine ahora aceptan series, Freeman señaló que hay más oportunidades en la televisión por streaming que en el cine. «Si la gente puede quedarse en casa y ver algo extraordinario, eso es lo que hará», comentó, agregando que plataformas como Warner Bros., Paramount y Hulu son prueba de ello.

Política y ficción
En la serie, Freeman interpreta a un alto funcionario del gobierno en tiempos de crisis geopolítica real. Sin embargo, aclaró que su trabajo no busca reflejar la actualidad. «Sabemos que la gente va a sacar sus propias ideas», dijo, insistiendo en que la trama no se relaciona con los conflictos contemporáneos.
La tensión sin acción
Sus escenas transcurren mayormente en una sala de reuniones, pero Freeman explicó que la tensión surge del diálogo. «Es el diálogo lo que construye la tensión cada vez que tiene que haberla», señaló, refiriéndose a las situaciones de vida o muerte que enfrentan los equipos en terreno.
El enigma de su voz
El actor confesó que aún no comprende por qué su voz causa tanto impacto. «Solo me lo dicen», afirmó. Reveló que las primeras menciones a su voz llegaron cuando tenía 75 u 80 años, y que su carrera despegó tarde: «Mi carrera ni siquiera había comenzado cuando tenía 50 años». Sobre los elogios, dijo: «Caray», pienso, «¿En serio? Muchas gracias». No ha hecho nada especial por perfeccionarla, solo intenta hablar claro.

La herencia del blues
Freeman también mostró su compromiso con el blues, un género que considera la herencia fundamental de Estados Unidos, creado por la población negra. Su interés surgió al ver a mochileros que no encontraban un lugar para escuchar blues en Clarksdale, Misisipi. Por eso, junto a su socio, fundó un club en vivo y produjo y narró un álbum que saldrá en agosto.
Cómo elige sus proyectos
Para aceptar un papel, Freeman toma en cuenta varios factores. «Si le van a pagar lo suficiente, entonces puede pasar por alto algunos de los fallos del guion», explicó. Además, suele señalar los aspectos que no le convencen y generalmente se resuelven.
Los papeles que no hará
Cuando se le pregunta si hay algún papel pendiente, bromea: «Ya casi tengo 90 años. Así que los papeles que me hubiese gustado interpretar, los interpretará Denzel Washington«.
Su filosofía de trabajo
Finalmente, Freeman compartió su secreto para mantenerse activo: se compara con Clint Eastwood. «No dejes entrar al anciano», dice. Si puede levantarse de la cama sin caerse, debe agradecerlo y seguir trabajando mientras alguien le ofrezca un papel.
Fuente: Infobae