Un grupo de empresarios argentinos y estadounidenses impulsa un ambicioso proyecto en Mendoza, Argentina: un refugio autosuficiente diseñado para resistir crisis globales como conflictos nucleares, desastres naturales o derrumbes económicos. La iniciativa, liderada por el argentino Martín Varsavsky junto a otros cinco inversores, fue reseñada este sábado por el influyente diario Financial Times.
La propiedad, conocida como Wamani, abarca 32.000 hectáreas en las faldas de los Andes. Cuenta con casas prefabricadas, domos geodésicos, una pista de aterrizaje, paneles solares y planes para la cría de ganado. El objetivo: garantizar autonomía total en escenarios extremos.

Varsavsky adquirió el terreno en diciembre de 2023 junto con sus socios. La idea es convertir el lugar en un espacio capaz de operar sin depender del exterior. Entre los planes figuran sistemas de inteligencia artificial desconectados de servidores globales, para mantener comunicaciones y operaciones básicas si la infraestructura mundial colapsa.
La estancia queda a una hora por caminos de tierra del pueblo más cercano. Financial Times describe el terreno como cinco veces más grande que Manhattan. En los últimos dos años, han surgido allí estructuras como pequeñas viviendas prefabricadas y domos geodésicos.
Varsavsky explica el proyecto como una respuesta a la situación geopolítica actual. Según él, el mundo ya vive un conflicto mayor: “Ya estamos en la Tercera Guerra Mundial, las líneas de batalla ya están trazadas”, afirmó al medio británico.

El empresario sostiene que no se trata de un simple búnker: “Mi idea no es sólo tener pequeños grupos encerrados en búnkers”. A su juicio, “toda Argentina y la región del Cono Sur” podrían albergar “sociedades complejas” después de una guerra nuclear. Esto se debería a la lejanía de posibles objetivos de misiles y a la capacidad local de producir alimentos y energía.
El interés por Argentina no es un caso aislado. Financial Times señala que Peter Thiel, Mark Zuckerberg y Reid Hoffman también han buscado refugios en lugares apartados. Thiel compró tierras en Nueva Zelanda, Zuckerberg tiene una propiedad en Hawái, y Hoffman mencionó alguna vez que muchos multimillonarios de Silicon Valley cuentan con un “seguro apocalíptico”.

La llegada de Milei y el interés de Silicon Valley
Desde que Javier Milei asumió la presidencia, parte de la élite tecnológica estadounidense ha puesto la mirada en Argentina. Las reformas de libre mercado y otras promesas oficiales han generado expectativas. Varsavsky, quien apoya a Milei, ha propuesto incluso una “visa de tranquilidad” para atraer a otros inversores que quieran convertir al país en su plan de resguardo.
El empresario aclaró que él y Thiel no coordinaron sus decisiones, aunque llegaron a conclusiones parecidas. “Casualmente llegamos a la misma conclusión: que, de todos los lugares a los que podrías ir en caso de una Tercera Guerra Mundial, Argentina es el mejor”, declaró.

El gobierno argentino también trabaja en un esquema de ciudadanía por inversión, según consultores que asesoran a la administración. Eric Major, fundador de Latitude Group, dijo al Financial Times: “Todo ese grupo californiano del día del juicio final, que teme a la Tercera Guerra Mundial, aprovechó el programa en masa, y le dijimos al gobierno de Milei que posicionaremos a Argentina de la misma manera”.
Varsavsky suma un argumento cultural: “Hay gente que va a Argentina y dice: ‘Vaya, este lugar se ve ahora más europeo que Europa’“. Añadió que “Argentina está orgullosa de su herencia de civilización occidental y la gente puede decirlo con orgullo. Y en Europa y Estados Unidos no se puede”.

Wamani funciona hoy como refugio potencial y también como destino vacacional para sus dueños. Varsavsky posee el 50% de la estancia; el resto se reparte entre cinco amigos. Hasta ahora, el gasto acumulado ronda los 10 millones de dólares, y se levanta una nueva estructura aproximadamente cada cuatro meses.
Los edificios operan con paneles solares. El grupo planea adquirir ganado para pastar en la propiedad, que incluye un pico de 5.000 metros de altura y varias montañas más. También estudian comprar un terreno aún mayor en los alrededores para cultivo.

Otra idea en evaluación es descargar grandes modelos de lenguaje en computadoras alimentadas con energía solar. Varsavsky explicó que eso serviría “para crear tu propio internet limitado” si los servidores globales dejaran de funcionar.
La capacidad final del lugar sigue abierta. “Hay más amigos que quieren unirse, y estamos construyendo más”, dijo Varsavsky. No obstante, advirtió que una expansión excesiva podría alterar el carácter del paisaje. También evalúan alquilar la estancia en Airbnb para darle autosuficiencia financiera.

En Eugenio Bustos, una localidad cercana de 12.000 habitantes, el proyecto genera inquietud. Una empleada de una gasolinera comentó al Financial Times: “Es muy raro comprar tanta tierra sólo para uno mismo sin un plan comercial”.
Esa desconfianza también circula entre versiones encontradas, según quienes trabajan en la propiedad. Camila Martínez, guardaparque de 28 años, lo describió como “un teléfono descompuesto”. Aun así, reconoció que “la gente dice de todo, pero al menos Martín está conservando el paisaje, a diferencia de la mayoría de los grandes propietarios de tierras de aquí”.

El lugar también presenta retos prácticos para la idea de un refugio duradero. Al menos una docena de veces al año, los vientos provocados por cambios de temperatura en los Andes impiden salir al exterior en la llanura abierta donde se concentran muchas de las estructuras.
Lucía Castillo, arquitecta de 28 años que trabaja en el rancho, contó una anécdota: “Martín se asustó la primera vez que vio esos vientos”.

A eso se suman necesidades básicas difíciles de ignorar. Algunos refugios requieren estufas de leña en invierno y aire acondicionado en verano. Aunque la estancia tiene cuatro manantiales y arroyos, el Financial Times advierte que el calentamiento global podría elevar el estrés hídrico en los Andes.
Para Varsavsky, el uso de Wamani como resguardo tiene un umbral geopolítico concreto: si una crisis internacional escala más, él y su familia dejarían Madrid para instalarse de inmediato en la estancia mendocina.
Fuente: Infobae