La muerte de Jorge Messi, ocurrida la mañana del sábado en el Sanatorio Centro de Rosario, Argentina, conmocionó al mundo entero. El progenitor del astro del fútbol falleció a los 68 años tras una larga enfermedad que lo mantuvo internado. Entre las primeras muestras de solidaridad que llegaron desde distintas partes del planeta, destacó el mensaje del reconocido conductor televisivo Marcelo Tinelli, quien tiene una estrecha relación con el mundo futbolístico. Tinelli utilizó su cuenta de Instagram para expresar un sentido adiós.
En su publicación, Tinelli compartió una imagen junto a Lionel Messi y sus padres, y escribió desde lo más profundo de su sentir:
“Hay momentos en los que no salen las palabras justas. Querido Leo, hoy solo quiero abrazarte a la distancia. Perder a un papá es un dolor difícil de explicar. Se va alguien que nos dio la vida y que sigue estando en cada paso que damos”.
El conductor añadió:
“Tu viejo se fue con el orgullo más grande: verte crecer como persona, como padre y como hijo”.
Visiblemente afectado, Tinelli también rememoró un instante muy personal vivido junto a la familia Messi, justo antes de uno de los momentos más trascendentales en la carrera del futbolista:
“Me quedo con todos los momentos hermosos que vivimos. Nadie me borrará jamás esa comida con tus papás y tus hermanos en la noche previa a que juegues la final en Qatar”.
Dicha referencia alude al histórico partido contra Francia en la Copa del Mundo de 2022, donde el capitán argentino levantó el trofeo. El mensaje concluyó con un abrazo colectivo:
“Un abrazo enorme para vos, tu mamá, tus hermanos y toda la familia. Que Jorge descanse en paz”.

La amistad entre Tinelli y los Messi tiene larga data, iniciada en los primeros años del crack y sus frecuentes apariciones en ShowMatch. El vínculo se afianzó en marzo de 2023, cuando el anfitrión recibió a Lionel y a todo su núcleo familiar en su hogar de Tigre, durante la visita del jugador a Argentina para un amistoso ante Panamá en el Monumental, primer partido en suelo nacional tras la gloria en Qatar. A la cena asistieron los progenitores de Messi —Celia y Jorge—, sus hermanos María Sol y Matías, junto a los hijos de Tinelli: Candelaria, Francisco y Lorenzo.
“Familias unidas. Noche increíble en casa con Leo Messi y su familia”, publicó Tinelli en aquella ocasión, acompañando una foto grupal donde Candelaria sostenía la Copa del Mundo. “Gracias querido, Leo Messi, por esta noche maravillosa en casa con nuestras familias. Sos un ser humano excepcional. Te amo. Campeones del Mundo para siempre”, complementó en otra publicación. Fue precisamente esa reunión —con los padres y hermanos de Leo la víspera de la final en Qatar— la que Tinelli recordó en su mensaje del sábado.
El delicado estado de salud de Jorge Messi cobró notoriedad pública durante el Mundial 2026. Tras el debut de la Selección Argentina ante Argelia —victoria por 3 a 0 con un triplete del capitán—, Messi rompió en llanto al anotar el primer gol. En zona mixta, su excompañero Juan Pablo Sorín le consultó sobre las lágrimas.
“La verdad que por la familia más que nada. Porque, bueno, siempre está ahí, siempre acompaña. Ahora estamos en un momento difícil”,
respondió Messi. Días más tarde, la familia emitió un comunicado aclarando que Jorge estaba “bajo seguimiento médico, recuperándose y evolucionando favorablemente dentro del cuadro que presenta”.
Jorge Messi estaba casado con Celia Cuccittini y, además de Lionel, era padre de Rodrigo, Matías y María Sol. Su historia comenzó lejos de los reflectores y los contratos millonarios. Hijo de Eusebio, quien le enseñó el oficio de albañil —junto a él edificó la casa de la calle Lavalleja, al sur de Rosario, que la familia aún conserva—, Jorge fue un buen mediocampista en las divisiones inferiores de Newell’s Old Boys hasta que el servicio militar truncó su carrera deportiva. Al concluir esa obligación, contrajo matrimonio con Celia, su novia de siempre. Trabajó como cobrador en un centro médico, fabricó tornillos en un taller metalúrgico y, convencido de que la educación era la llave del progreso, se formó como técnico químico. Ingresó a la planta de Acindar en los años 80, donde ascendió hasta gerente, según detalla la biografía Messi, de Guillem Balagué.

Fue entrenador de infantiles en el club Abanderado Grandoli, donde descubrió, antes que nadie, la magnitud del talento de su hijo menor. Desde entonces, se ubicaba al costado de las canchas de Malvinas —el predio de inferiores de NOB— y emitía un silbido característico para que Leo supiera que estaba presente. Cuando el club rosarino se negó a sufragar el tratamiento hormonal que el pequeño necesitaba, Jorge no se rindió: llevó a su hijo a River Plate para presionar a Newell’s y, ante la falta de respuesta, gestionó un acuerdo que para la época resultaba inédito: logró que el FC Barcelona contratara a un jugador extranjero de 13 años y que, además, le proporcionara tratamiento médico, salario anual, vivienda y empleo para su familia, más pagos por derechos de imagen, según la investigación de Balagué.
Esa travesía tuvo sus tormentas. Celia y los hermanos mayores no lograron adaptarse a la vida en Barcelona y retornaron a Rosario. Jorge se quedó con Leo en el departamento que el club les facilitaba sobre la Gran Via de Carles III. Fue en esos meses de incertidumbre cuando padre e hijo forjaron el lazo que sostendría toda la carrera posterior.
“Mi viejo estuvo siempre conmigo. Vivimos muchas cosas feas. Por ahí yo me encerraba a llorar solo en la pieza, o él lo mismo, sin que lo vea. Hacíamos que estábamos bien los dos, pero estábamos mal. Mi viejo me preguntó: ¿qué querés hacer, querés seguir o nos volvemos? Yo quise seguir y él se quedó conmigo”,
relató Messi en una entrevista de 2007, con la voz quebrada.
Fuente: Infobae