Perseo, Apolo, Pandora o Atlas son nombres que aparecen con frecuencia en los informes de la Policía Nacional cuando se dan operativos, allanamientos, controles o despliegues de seguridad en Guayaquil y otras localidades del país.
Aunque varios recuerdan a personajes de la mitología griega o generan curiosidad por su origen, la institución asegura que no se escogen al azar y que cada uno identifica el objetivo del operativo que se ejecutará.
Los operativos más recientes fueron Tracker y Apolo 25. Este último permitió la captura de 33 personas durante intervenciones en la zona de Pascuales, en el norte de Guayaquil. Ellos fueron detenidos como presuntos implicados en delitos de estructuras delictivas.
El comandante de la Zona 8, Walter Villarroel Trujillo, explicó que estas denominaciones permiten diferenciar el tipo de intervención que realizará la Policía y facilitan la coordinación de los equipos desplegados en territorio.
“El nombre tiene una orientación. La finalidad es saber cuál es el objetivo del operativo”, indicó el general.
Un ejemplo que puso el coronel fue el de Código 5, un dispositivo que la Policía aplica en lugares con alta concentración de personas, como malecones, parques, centros comerciales o sitios turísticos.
En estos espacios, el trabajo se enfoca en la prevención, el contacto con la ciudadanía, la difusión de servicios policiales y los controles a personas y vehículos.
Distinto es Perseo, nombre que identifica intervenciones en sectores donde la institución ha detectado necesidades específicas de seguridad. Según Villarroel, estos operativos se ejecutan en zonas focalizadas y contemplan una presencia policial de mayor intensidad.
Regularmente, en estos operativos se dan controles a actividades irregulares e incluso verificación de documentación de ciudadanos extranjeros.
En el caso de Apolo, explicó que corresponde a acciones dirigidas contra el delito con información obtenida previamente por las unidades investigativas.
Este tipo de intervenciones incluye allanamientos y operativos orientados hacia blancos previamente identificados.
El más reciente nombre incorporado es Fortalecimiento, presentado esta semana para identificar una estrategia preventiva que busca recuperar el acercamiento de los policías con la comunidad mediante actividades en espacios públicos, charlas de seguridad y difusión de los servicios de Policía Comunitaria.
Villarroel señaló que la elección de cada nombre no depende de una sola persona. Explicó que antes de asignarlo se analiza el propósito de la intervención y la propuesta se revisa de manera conjunta con el alto mando policial.
“Todo sale en consenso. Analizamos mucho el objetivo del operativo y, conforme a eso, sale el nombre del operativo”, manifestó.
El comandante agregó que estas denominaciones no son exclusivas de la Zona 8. Una vez definidas pueden utilizarse en distintas provincias del país cuando el operativo responde al mismo tipo de intervención, independientemente del lugar donde se ejecute.
Más allá del nombre, Villarroel sostuvo que el resultado de estos despliegues se refleja en los procedimientos ejecutados por la institución.
Como ejemplo, indicó que los operativos desarrollados en la Zona 8 han permitido sacar de circulación más de 1.500 armas de fuego, retirar cerca de 8.000 motocicletas de las calles e incautar varias toneladas de droga en diferentes intervenciones. (I)