El director ejecutivo de Disney, Josh D’Amaro, aceptó durante la última presentación de resultados financieros que The Mandalorian and Grogu y el remake en acción real de Moana no alcanzaron las metas de taquilla establecidas para 2026. Sin embargo, el ejecutivo evitó calificarlas como fracasos rotundos y subrayó que ambos títulos generaron impulso en áreas como merchandising, parques temáticos, videojuegos y la plataforma de Disney+.
Dos producciones por debajo de lo esperado
Las cifras respaldan la admisión de D’Amaro. The Mandalorian and Grogu logró aproximadamente 345 millones de dólares en taquilla global. Aunque el monto es relevante, quedó lejos del historial de la saga Star Wars en cines y fue señalado como el largometraje de acción real menos taquillero de toda la franquicia.
La película llevó a la pantalla grande la historia que comenzó en la serie de Disney+, con el mandaloriano Din Djarin y Grogu como ejes. El vínculo directo con una producción televisiva exitosa no bastó para cumplir las previsiones que Disney había fijado para su estreno.
En el caso de Moana, la distancia entre recaudación y gastos es más estrecha. El remake obtuvo 262 millones de dólares en todo el mundo frente a un presupuesto de producción de aproximadamente 250 millones. Esta comparación no incluye los costos de publicidad y distribución, por lo que igualar el presupuesto con la venta de entradas no implica recuperar toda la inversión.
Las estimaciones disponibles ubican las pérdidas netas de Moana entre 100 y 125 millones de dólares. Esa cifra convierte al remake en uno de los tropiezos más costosos del año para Disney, sobre todo si se compara con el buen desempeño de otros estrenos como Toy Story 5 y Spider-Man: Un nuevo día.
La estrategia de Disney más allá de la taquilla
Disney sostiene que el rendimiento comercial de una producción no se limita a su paso por las salas. En el caso de The Mandalorian and Grogu, D’Amaro destacó que el estreno generó un crecimiento sólido en las ventas minoristas vinculadas con Star Wars. El personaje de Grogu, conocido popularmente como Baby Yoda, sigue siendo un pilar del catálogo de productos derivados.
El ejecutivo también vinculó la película con un aumento en la asistencia a la atracción renovada del Halcón Milenario, disponible en Disneyland y Walt Disney World. Disney usa sus estrenos para canalizar visitantes hacia sus parques, donde una franquicia puede generar ingresos mediante entradas, hoteles, alimentos y mercancía. D’Amaro no detalló cuánto dinero produjo ese flujo ni si alcanzó para compensar el resultado cinematográfico.
Además, la película habría impulsado la participación en videojuegos relacionados con Star Wars. El informe no menciona títulos específicos ni ofrece cifras de jugadores o ventas, pero incluye esa actividad entre los beneficios derivados del estreno.
Este argumento permite a Disney separar dos mediciones. La primera corresponde al balance específico de la película en cines, donde The Mandalorian and Grogu quedó por debajo de lo previsto. La segunda agrupa los ingresos y la actividad de divisiones conectadas con la misma propiedad, desde artículos de consumo hasta visitas a parques y juegos.
“Incluso cuando nuestras películas de franquicia no cumplen con nuestras expectativas de taquilla, como ocurrió con The Mandalorian and Grogu y la versión de acción real de Moana, nuestras inversiones en estas propiedades clave impulsan otras áreas de Disney”, afirmó D’Amaro.

Moana buscará revancha en Disney+
Disney confía en que Moana encontrará una audiencia mayor cuando llegue a Disney+. La proyección se basa en el rendimiento de la película animada original, que D’Amaro describió como uno de los títulos más vistos en la historia del streaming.
El salto a Disney+ puede aumentar las reproducciones y ayudar a retener suscriptores, aunque Disney no reveló una fecha de estreno en la plataforma ni una estimación económica. Tampoco indicó cuántas visualizaciones necesitaría el remake para compensar las pérdidas asociadas con su recorrido en salas.
“Estas inversiones en franquicias contribuyeron a la creación de valor más allá de sus estrenos en cines”, explicó D’Amaro ante los inversores. La declaración reconoce la brecha entre expectativas y recaudación, pero desplaza parte de la evaluación hacia áreas cuyos resultados no fueron detallados públicamente.
Ese criterio no modifica las cifras de taquilla: Moana quedó expuesta a una pérdida estimada de hasta 125 millones de dólares y The Mandalorian and Grogu terminó por debajo de anteriores películas de Star Wars. La previsión comunicada por Disney es que Moana se convierta en un título fuerte de Disney+ después de su paso por los cines.
Fuente: Infobae