Canal de Panamá: dos recortes de calado por sequía inminente

La administración del Canal de Panamá ha informado sobre dos nuevas disminuciones en el calado máximo autorizado para las embarcaciones que transitan por las esclusas de tipo Neopanamax. Esta decisión forma parte de una estrategia preventiva ante las condiciones climáticas adversas que se esperan en los próximos meses.

El primer ajuste se aplicará a partir del 26 de agosto de 2026, cuando el límite descienda a 48 pies (14,63 metros). Posteriormente, desde el 3 de septiembre, se reducirá aún más hasta los 47,5 pies (14,48 metros). Estos son el cuarto y quinto recorte anunciados desde que se implementaron medidas de conservación para la temporada seca de 2026.

La decisión se fundamenta en los niveles actuales y proyectados del lago Gatún, aunque no implicará una disminución en la cantidad de tránsitos diarios, según aclaró la entidad en una comunicación dirigida a las navieras.

Cada reducción del calado obliga a los buques a disminuir parte de su carga para navegar con seguridad a través de las esclusas. (AP Foto/Matías Delacroix)

Ilya Espino de Marotta, subadministradora y administradora designada del Canal, había anticipado este escenario. Advirtió que, de persistir los pronósticos asociados al fenómeno de El Niño, el calado podría llegar a 44 pies durante el verano de 2027, un nivel que la industria naviera considera el mínimo viable desde el punto de vista financiero para seguir usando la ruta panameña.

El calado es la profundidad que alcanza la parte sumergida de un buque desde la línea de flotación. Al reducirse ese límite, las embarcaciones deben aligerar su carga para navegar con seguridad, lo que obliga a las compañías a reorganizar contenedores, itinerarios y operaciones logísticas antes de llegar a Panamá.

Niveles críticos en los embalses

La Autoridad del Canal explicó que la medida responde tanto a las condiciones actuales del lago Gatún como a las proyecciones hidrológicas. Según el reporte meteorológico del 6 de agosto, Gatún registró un nivel de 84,48 pies (25,75 metros), ubicándose 3,02 pies (0,92 metros) por debajo de su máximo operativo de referencia de 87,5 pies (26,67 metros). En Gamboa, la medición fue de 84,53 pies, mientras que en Raíces llegó a 84,57 pies, todas bajo el sistema Precise Level Datum.

La Autoridad del Canal mantiene un monitoreo permanente de los niveles de los lagos y de las proyecciones climáticas para anticipar las decisiones operativas. (AP Foto/Arnulfo Franco)

Por su parte, el lago Alhajuela se encontraba en 228,48 pies (69,64 metros), con una diferencia de 23,52 pies (7,17 metros) frente a su nivel máximo operativo de 252 pies (76,81 metros). Ambos embalses son vitales: proporcionan el agua para los esclusajes y abastecen plantas potabilizadoras que sirven a una parte importante de la población. Actualmente, ocho plantas extraen agua de Gatún, mientras que Alhajuela suministra a la planta Federico Guardia Conte, en Chilibre.

La administración del Canal busca evitar una repetición de la crisis hídrica de 2023 mediante restricciones graduales y medidas de conservación implementadas desde finales de 2025. REUTERS/Enea Lebrun

A diferencia de la crisis hídrica de 2023, la administración busca ahora anticiparse al deterioro de las reservas. Las medidas comenzaron en diciembre de 2025, apoyándose en registros históricos, modelos hidrológicos y monitoreo climático continuo. En junio, uno de los meses más lluviosos, se registró un 17% menos de precipitación que el promedio histórico, lo que aceleró los planes de ahorro.

La vía ya había reducido el calado Neopanamax de 50 pies a 49,5 pies desde el 3 de julio y posteriormente a 49 pies a partir del 23 de julio. Con los dos nuevos recortes, se busca distribuir gradualmente el impacto y dar a las líneas navieras tiempo suficiente para planificar sus cargas, evitando restricciones abruptas cuando las reservas lleguen a niveles críticos.

Por ahora, la prioridad es preservar el volumen de tránsitos y limitar las restricciones al peso de los buques. Durante la sequía de 2023, el Canal proyectó una caída hasta 18 tránsitos diarios, aunque logró sostener 24 mediante medidas de ahorro. Actualmente opera cerca de 37 embarcaciones por día, frente a una capacidad sostenible estimada en 36.

El embalse de Río Indio es considerado el principal proyecto de largo plazo para fortalecer la seguridad hídrica del Canal de Panamá y garantizar el abastecimiento de agua para la población. Archivo

La solución estructural de largo plazo sigue siendo el proyecto del embalse de Río Indio, que busca aumentar la disponibilidad de agua para la navegación y el consumo humano. Su ejecución tomará varios años e incluye el reasentamiento de 500 familias, la construcción de la presa, el llenado del futuro lago y nuevas infraestructuras comunitarias. Hasta que esa obra entre en funcionamiento, el Canal dependerá de restricciones graduales, ahorro operativo y monitoreo permanente para enfrentar los efectos de El Niño. La estrategia apunta a evitar una repetición de la crisis de 2023, preservar la confiabilidad de la ruta y reducir el impacto sobre las navieras sin comprometer el abastecimiento de agua potable.

Fuente: Infobae

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