La situación económica de los ecuatorianos es compleja y una muestra de ello es la tasa de morosidad del sistema financiero ecuatoriano, especialmente en el microcrédito, un segmento crediticio dirigido a pequeños negocios, microempresas o trabajadores independientes con ventas anuales menores a USD 100.000.
A junio de 2026, según datos de la Asociación de Bancos Privados (Asobanca), la banca privada registra una morosidad del 6,33% en el segmento de microcrédito. Eso significa que, de cada USD 100 prestados por los bancos en microcrédito, USD 6,33 están morosos.
La cartera de microcrédito en los bancos alcanza los USD 3.847,48 millones, lo que significa un crecimiento del 9,5% en comparación con el año anterior.
Pero la preocupación recae en la morosidad en las cooperativas.
El sector de las cooperativas presenta una morosidad del 10,33% en microcrédito a junio de 2026. La cartera total en las cooperativas de ahorro y crédito asciende a USD 7.019,72 millones, con un incremento anual del 3,4%.
Dentro del sistema cooperativo, las instituciones del Segmento 1 manejan USD 5.507 millones con una morosidad del 10,81%, mientras que el Segmento 2 gestiona USD 1.513 millones con un índice del 8,59%.
Desempeño de las cooperativas
Los registros estadísticos detallan el comportamiento de la mora en las cooperativas con mayor volumen de colocación de microcrédito.
En el Segmento 1 de las cooperativas, la cooperativa 29 de Octubre reporta el índice más alto de morosidad con un 19,6%. Otras entidades del mismo segmento con porcentajes elevados incluyen a Cooprogreso con un 17,6% y la cooperativa De la Pequeña Empresa con un 17,0%. En el extremo opuesto, la cooperativa Riobamba registra un 5,0% y Atuntaqui un 2,7%.
En el Segmento 2, la cooperativa Artesanos presenta una morosidad del 14,8%, seguida por Sumak Kawsay con el 10,8% y Alianza Minas con el 10,1%.
En el análisis combinado que incluye bancos y cooperativas, Banco Pichincha mantiene el mayor volumen de cartera con USD 2.279 millones y una morosidad del 6,0%. Alianza del Valle, líder en volumen del sector cooperativo, con USD 812 millones y un 8,2% de mora.
Fenómeno de El Niño
Esta realidad financieras de los bancos y cooperativas ocurre a pocos meses del inicio del Fenómeno de El Niño.
De hecho, el Comité Nacional ERFEN mantiene el estado de aviso de “El Niño Activo” y proyecta que el mayor impacto del fenómeno en Ecuador ocurrirá entre noviembre de 2026 y marzo de 2027. Los modelos climáticos prevén una intensidad entre fuerte y muy fuerte para finales del presente año, periodo que coincide con la temporada de mayores precipitaciones en el territorio nacional.
Este escenario climático condiciona la capacidad de pago de los deudores del sistema microfinanciero.
Según expertos financieros, factores externos como las inundaciones, problemas de seguridad y cortes en el suministro de energía influyen en la recuperación de los créditos ya colocados, por eso, una de las salidas serían los famosos “alivios financieros” durante la etapa más alta del fenómeno natural, como la renegociación de los créditos.
Radio Pichincha
LV