La sensación de inflamación abdominal luego de ingerir alimentos es una queja frecuente entre la población. Muchas personas terminan aceptándola como algo normal, e incluso algunos enfoques médicos no le dan la importancia debida. Pero el hecho de que un síntoma sea común no significa que sea fisiológicamente aceptable ni que deba pasarse por alto sin indagar en sus causas.
Cuando el cuerpo reacciona con pesadez o inflamación tras cada comida, está enviando una señal de alerta. Esa repetición indica que algo no marcha correctamente. Por eso, resulta fundamental ir más allá de los remedios temporales. No se trata solo de calmar el malestar con protectores gástricos, sino de identificar el origen del problema.
El doctor Alexandre Olmos, especialista en longevidad, lo expresa con claridad en un video difundido en sus redes sociales (@dr.alexandreolmos):
“La hinchazón diaria no es normal. Que sea frecuente no significa que sea aceptable. Es tu intestino diciendo que algo no funciona”.
Según Olmos, el primer paso ante un cuadro recurrente debe ser evaluar si existe inflamación intestinal. “Lo primero que debería medirse es la calprotectina fecal, que te dice si hay inflamación activa en tu mucosa intestinal. Si está por encima de 50, hay un problema que el protector de estómago no va a resolver”, afirma.
El experto también destaca la importancia de analizar la barrera intestinal. Menciona la zonulina, una proteína que regula la permeabilidad del intestino, como un indicador clave. “Lo segundo es la zonulina, que indica si tu barrera intestinal está comprometida. Si está elevada, tu intestino es permeable y un intestino permeable genera inflamación sistémica que va mucho más allá de la hinchazón”, explica.
El doctor Olmos agrega una tercera prueba que considera esencial: la IgA secretora. Este marcador está vinculado con la protección de la mucosa intestinal. “Mide la primera línea de defensa de tu intestino. Si está baja, tu mucosa no se está protegiendo”, asegura.
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Finalmente, Olmos sostiene que el análisis más completo es el de la microbiota intestinal mediante secuenciación NGS. Aclara que no se trata de un estudio básico, sino de uno que brinde información detallada: “Un estudio que te diga exactamente qué bacterias están sobrecrecidas, cuáles te faltan, si produces histamina en exceso y qué funciones intestinales están comprometidas”, afirma.
Con base en estos resultados, el especialista considera que se puede orientar mejor el abordaje del problema y evitar limitarse a controlar los síntomas. En su opinión, contar con esa información es clave para entender qué ocurre en el intestino y tomar medidas adecuadas.
“Sin estos datos, estás tratando la hinchazón con un protector de estómago, que es como poner una tirita en una fractura”,
sentencia el doctor Olmos, defendiendo la necesidad de investigar las posibles causas antes de centrar el tratamiento únicamente en aliviar la molestia.
Fuente: Infobae