La central nuclear de Paks, la única instalación de este tipo en Hungría, detuvo sus operaciones el sábado luego de una repentina caída en su generación eléctrica. El motivo: el nivel del río Danubio descendió a mínimos históricos como consecuencia de la ola de calor que afecta a Europa. El anuncio fue hecho por el primer ministro húngaro, Peter Magyar, quien conformó un grupo de trabajo para enfrentar un apagón sin antecedentes en la historia de la planta, la cual llegó a producir la mitad de la electricidad del país en la última década.
“Parada en Paks. El nivel del agua del Danubio ha bajado todavía más. La producción actual es solo de 480 megavatios, en comparación con los 2.000 megavatios normales. Pronto habrá importantes anuncios sobre las decisiones adoptadas por el grupo de trabajo de Defensa”, comunicó Magyar a través de sus redes sociales.
Este domingo, el jefe de Gobierno húngaro informó que una de las dos últimas unidades generadoras de la central fue detenida a la 1:30 de la madrugada. “Como resultado, la producción de la planta caerá a solo 240 megavatios, y mañana (lunes) será completamente paralizada por primera vez en 44 años”, detalló.
El Danubio resulta esencial para la refrigeración de los reactores en la planta nuclear de Paks.
Magyar calificó la situación como “crítica”, ya que Hungría está recurriendo a todas las centrales eléctricas disponibles, incluyendo algunas que requerían reparaciones para operar a plena capacidad. “En los últimos días, hemos pedido a los mayores consumidores industriales de energía que reduzcan voluntariamente su consumo. Un número significativo de las empresas contactadas han accedido a reorganizar su producción y reducir la demanda de energía durante el período pico de la tarde”, señaló el primer ministro.

Cerca de las 18:00 del sábado, Magyar anunció la reactivación de la planta eléctrica de Dunamenti, la cual aportó un refuerzo de 360 megavatios al sistema.
Asimismo, el primer ministro anunció que a partir del lunes se suspenderá el tráfico ferroviario de mercancías en las franjas horarias más críticas, entre las 17:00 y las 22:00, con el objetivo de “reducir la demanda energética del sistema ferroviario durante la tarde y liberar reservas adicionales”.
El Gobierno ordenó también el teletrabajo durante los tres primeros días de la próxima semana en todos los puestos de la administración pública donde sea posible mantener las tareas a distancia. “Pedimos a las empresas y a los empleadores que, en los próximos días, ofrezcan la posibilidad de trabajar desde casa a todos los empleados cuyo trabajo pueda realizarse de forma remota, y que reduzcan al mínimo posible el consumo energético de los edificios de oficinas”, indicó Magyar.
Además, se apagarán las luces decorativas y todas las luces no esenciales en instituciones estatales, y se espera que los gobiernos locales apliquen las medidas de ahorro energético más estrictas posibles.

Ante este panorama, Eslovaquia ofreció su ayuda al Gobierno de Hungría ante la escasez de suministro provocada por la paralización de la central nuclear. El primer ministro eslovaco, Robert Fico, aseguró que sigue de cerca la crisis energética generada por la detención de la planta húngara.
“Expresamos nuestra solidaridad con nuestro país vecino, así como nuestra disposición a ayudar. La posibilidad de un cierre total de la central nuclear debido a la escasez de agua del Danubio para la refrigeración de los reactores amenaza a Hungría con una crisis energética sin precedentes”, advirtió Fico.
El jefe de Gobierno eslovaco examinó opciones de suministro eléctrico de emergencia para Hungría junto a la viceprimera ministra y ministra de Economía, Denisa Sakova, y el presidente del Consejo de Administración de las Centrales Eléctricas Eslovacas, Branislav Strycek. Fico informó además que las centrales nucleares eslovacas de Bohunice y Mochovce operan con normalidad, aunque el descenso del caudal del Danubio también empieza a sentirse en el país.
Fuente: Infobae