El próximo domingo, Secun de la Rosa será una de las figuras centrales de la nueva emisión de El Grand Prix del Verano. El actor oficiará como padrino de Quintanar del Rey (Cuenca) en el enfrentamiento que medirá a este municipio conquense con San Juan de la Rambla (Tenerife), una jornada en la que ambos equipos pondrán a prueba sus habilidades en algunas de las pruebas más emblemáticas del formato conducido por Ramón García.
El programa, que este verano ha recuperado su estatus como uno de los grandes fenómenos de La 1, regresa con una doble emisión excepcional tras haber liderado el rating en sus dos entregas anteriores. Acompañando a Ramón García estarán, una vez más, Lalachus, Gorka Rodríguez, Wilbur y la popular Vaquilla, mientras que Secun de la Rosa y la atleta paralímpica Desirée Vila ejercerán como padrinos de los dos municipios participantes, respaldándolos durante toda la competencia.
Más allá de su participación en el concurso, Secun de la Rosa acumula más de tres décadas construyendo una de las trayectorias más completas de la interpretación en España. Actor, dramaturgo, director, guionista y escritor, el madrileño ha logrado abrirse paso en el cine, la televisión y el teatro gracias a un estilo muy personal y a una carrera forjada desde abajo, mucho antes de convertirse en uno de los rostros más reconocibles de la pantalla chica.
Sus inicios antes de la fama
Mucho antes de que el gran público lo asociara con series como Aída, 7 vidas u Hospital Central, Secun de la Rosa tuvo que abrirse camino encadenando distintos empleos. El propio actor ha compartido en múltiples ocasiones que, durante sus primeros años en Madrid, trabajó como camarero, dependiente y en otros oficios mientras intentaba hacerse un espacio en el mundo de la actuación. Aquella etapa estuvo marcada por las dificultades económicas y por la necesidad de combinar jornadas laborales con clases, castings y pequeños montajes teatrales.
Su perseverancia finalmente rindió frutos gracias al teatro alternativo, donde comenzó a destacar como actor y autor de sus propios textos. Ese trabajo atrajo la atención de directores y productores, abriéndole las puertas de la televisión y, posteriormente, del cine. Desde entonces ha participado en decenas de producciones y ha colaborado con algunos de los nombres más importantes de la industria audiovisual española. Aunque muchos espectadores lo recuerdan por sus papeles cómicos, Secun ha demostrado una enorme versatilidad interpretativa, alternando la comedia con el drama y consolidándose como uno de los actores más respetados de su generación.
El origen de su peculiar nombre
Pocos actores pueden presumir de un nombre tan singular como Secun de la Rosa. Aunque hoy es una de sus grandes señas de identidad, lo cierto es que durante su infancia no siempre llevó bien llamarse Secundino Benjamín Juan de la Rosa Márquez Ailagas de Carvajal. El actor ha contado en varias entrevistas que llegó a imaginar otros nombres más sencillos, pero con los años terminó aceptando esa peculiaridad que lo acompañó desde sus primeros pasos en el mundo artístico.

Detrás de ese nombre hay también una historia familiar: según ha explicado, su abuelo se llamaba Segundo y la elección derivó en Secundino, un nombre poco habitual que marcó su infancia y que incluso influyó en la forma en que se veía a sí mismo. Lo que de niño podía parecer una rareza terminó convirtiéndose en una marca propia, hasta el punto de que “Secun” es hoy inseparable del actor que triunfó en Aída, el teatro y el cine.
Fuente: Infobae