Piscitelli: “Menos del 1% usa la IA para amplificar la inteligencia”

¿Está la humanidad encaminándose hacia un futuro en el que el uso de la inteligencia artificial la deshumaniza? El auge de herramientas de consulta rápida, que recopilan información de internet y la procesan a gran velocidad para ofrecer la respuesta más cercana (no siempre la exacta) a los usuarios, ha transformado también el ámbito educativo.

Ahora existen mayores filtros para garantizar que los estudiantes no sustituyan el aprendizaje real con la IA (por ejemplo, en la redacción de ensayos), e incluso los docentes la utilizan cada vez más para procesar datos de sus alumnos. Toda la esfera educativa está atravesada por la inteligencia artificial.

Sin embargo, pensadores como Alejandro Piscitelli, filósofo argentino, sostienen que no se debe temer a la IA, sino aprender a emplearla de manera que “amplifique” el conocimiento humano y no lo “automatice”. El experto lanza una cifra contundente: “menos del 1% de la población usa la IA para amplificar la inteligencia”. Esto implica que la gran mayoría la utiliza para automatizar procesos, lo que, si bien ahorra tiempo, no aprovecha plenamente el potencial de la herramienta.

El Encuentro STEM reunió a docentes y especialistas de 14 países con el objetivo de intercambiar experiencias, debatir y trazar la hoja de ruta frente a los desafíos de la educación en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM).

Educando con estándares anticuados

Piscitelli visitó Lima para participar como ponente en el V Encuentro de la Red STEM Latinoamérica, una iniciativa de la fundación internacional Siemens Stiftung. El evento reunió a especialistas de la región para debatir la transformación educativa frente a desafíos como la IA, la digitalización y las nuevas necesidades de aprendizaje. Contó con la participación de exministros y representantes del Estado peruano.

Para Piscitelli, la humanidad actual, organizada en los gobiernos del mundo, está muy preocupada por la “nueva alfabetización”, es decir, cómo seguir educando a las generaciones más jóvenes.

“La escuela tradicional no funciona por su estructura rígida, aislada y segmentada, y debe transformarse”, afirma el filósofo.

El pensador considera que la educación tradicional, basada en respuestas cerradas, debe evolucionar hacia la formulación de nuevas preguntas. Aquí es donde la inteligencia artificial cobra relevancia: si la sociedad (y la peruana no es la excepción) y los gobiernos han mantenido un sistema educativo que busca una única respuesta verdadera, se dejan de lado otras disciplinas y formas críticas de pensar. Cuando la IA llega a un sistema así, el estudiante la usa principalmente para obtener la respuesta correcta.

Los profesor peruanos tienen una serie de problemas en Perú. No solo viven en medio de la inseguridad y piden mayores pensiones, sino también buscarían optimizar sus labores con IA. - Crédito Andina/Vidal Tarqui

“Estamos viendo rendimientos educativos muy malos en todo el mundo, en las pruebas estándares, en las pruebas PISA, en las pruebas de aprendizaje. (…) Estamos midiendo con criterios del pasado cosas del presente”, apunta Piscitelli.

El filósofo subraya la necesidad de una alfabetización digital para que las personas puedan usar la IA de forma autónoma y crítica. Distingue entre automatizar tareas y amplificar capacidades humanas con IA, y sostiene que más del 99% de las personas se dedica a automatizar, no a potenciar su inteligencia.

En el ámbito empresarial, se sabe que la IA permite automatizar muchas tareas y aumentar la productividad, pero también puede llevar a prescindir de empleados. Esto ya ha provocado despidos masivos y la capacitación de menos personas en IA para realizar el trabajo de varios. Además, en educación, el reconocido Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) ha advertido sobre la atrofia cognitiva que puede causar el uso excesivo de plataformas como ChatGPT.

Para Piscitelli, un uso crítico y autónomo de la IA podría amplificar el conocimiento humano. Pero surge otro conflicto: ¿qué pasará con el trabajo?

El Perú se ha preparado para gestionar el uso de la inteligencia artificial con su nueva norma técnica, la primera en el país. - Crédito El Peruano

El trabajo, en el corto plazo

La preocupación latente sobre la IA en el mundo laboral es que elimine puestos de trabajo, al automatizar procesos. El filósofo argentino resume las dos tesis principales al respecto:

  • La IA terminará con todos los trabajos a corto plazo.
  • Las personas consideran que el trabajo les da su identidad: “¿sin mi trabajo, quién soy?”.

Para Piscitelli, ambas plantean preguntas que la humanidad debe hacerse. En primer lugar, señala que en los últimos cuatro años la IA ha afectado al ‘entry job’, es decir, los puestos de practicantes y pasantes en las empresas.

“En Estados Unidos se perdieron como medio millón de trabajos de estos por año, que era el primer trabajo, mal pagado, pero el primero. Y esto porque la inteligencia artificial puede reemplazarlos”, afirma.

No obstante, también revela que hubo empresas que “echaron un montón de gente”, que después tuvieron que recontratar. “El tema también es que la IA sigue alucinando un montón. La máquina falla un montón y la única forma de darse cuenta de estos fallos es con gente que va a tener criterio, gente que tiene no solo una carrera universitaria, sino que tiene habilidades para discutir, habilidades para contrastar”.

Este año Cade Educación 2025 no ignorará la discusión sobre las amenazas de la inteligencia artificial. - Crédito Freepik

El filósofo considera que, “pareciera, por lo menos, que en el corto plazo, hablamos de quince años”, no se terminarán los trabajos por la IA.

Pero si eso ocurriera, se abre un escenario complejo. “¿Cómo va a seguir comprando cosas o cómo serán las cosas? Bueno, las cosas no van a valer prácticamente nada, y la gente va a tener un ingreso básico universal, que es lo que vienen hablando hace un montón de tiempo”, sugiere Piscitelli.

Por ahora, el foco está en transformar la educación para evitar una humanidad automatizada, no pensante y acrítica. Lo más importante para el filósofo es que los jóvenes aprendan a imaginar siempre el ‘otro lado’.

“¿Por qué no puede haber un futuro que no esté controlado por la inteligencia artificial? ¿Por qué no puede haber un futuro que no quede en manos de tres billonarios o trillonarios, que decidan lo que les da la gana sobre cómo tiene que ser el destino del mundo? ¿Por qué no podemos imaginar que si queremos ir a Marte, lo podemos hacer en términos no de colonizar o explotarlo, sino como experiencia como tal?”, reflexiona el filósofo.

Piscitelli insiste en que siempre debe ser posible pensar en alternativas, a pesar de todo.

Fuente: Infobae

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