Samahara Lobatón se abrió por completo al hablar de su salud mental y compartió que en la actualidad mantiene un proceso con psiquiatra y psicóloga. La hija de Melissa Klug decidió sincerarse en el programa de Magaly Medina, donde causó impacto al revelar que consume fármacos de forma diaria y que enfrenta múltiples trastornos.
Sus afirmaciones provocaron reacciones en redes sociales por dos motivos: la sinceridad sin filtros con la que las expresó y por poner sobre la mesa un asunto que habitualmente se maneja con reserva o temor en el ambiente mediático. A diferencia de otros, Lobatón optó por darle nombre y aclaró que su principal objetivo en este momento es recuperarse, lograr equilibrio emocional y sentirse bien para sus pequeños.
Su camino hacia la recuperación: terapia y medicación
En la conversación, la influencer detalló que está en una fase de restauración personal y que eligió el respaldo de especialistas. “Estoy intentando sanar, estoy llevando mi tratamiento psiquiátrico, estoy buscando ayuda psicológica, pensando en mí y mis hijos”, manifestó.
Esa declaración condensa la esencia de su elección: no busca únicamente un alivio momentáneo, sino comprometerse con un plan continuo de la mano de doctores. Según sus propias palabras, la atención que recibe no es una solución temporal sino una ruta que recorre con dedicación.
En la misma línea, Lobatón insinuó que atraviesa una fase de reorganización interna. Afirmó que dirige sus esfuerzos hacia lo que realmente vale la pena, con un norte definido: su propia salud y la de sus hijos.
Los diagnósticos que reveló: ansiedad, borderline y depresión
Uno de los instantes más crudos de su relato fue cuando mencionó las condiciones que padece. De manera directa, enumeró lo que, conforme a lo indicado, los médicos le han diagnosticado.
“Tengo ansiedad y tengo borderline, tomo pastillas todos los días. También tengo depresión”, confesó.
Durante la charla, además señaló que acata las indicaciones de sus especialistas, dejando claro que no actúa por su cuenta ni improvisa. Su testimonio puso énfasis en la disciplina: dosis diaria de fármacos y terapia psicológica integrados en un mismo plan.
Samahara prefiere estar sola mientras se recupera
En el mismo espacio, la hija de Melissa Klug también se refirió a su vida amorosa y comentó que actualmente no desea comenzar un vínculo romántico. Indicó que eso no es prioritario comparado con el trabajo interno que está realizando.
“Ahorita no me encuentro en el momento de buscar una relación como tal… estoy dispuesta a enamorarme de la puerta para fuera”, manifestó.
Con esa declaración, marcó una frontera: su atención se concentra en hallar estabilidad y evolucionar, no en emprender un nuevo romance. Esta postura enlaza con lo dicho anteriormente: se encuentra en un periodo de curación.
El dolor del pasado: el quiebre familiar que la marcó
Más adelante en la entrevista, Lobatón evocó un suceso que impactó su mundo afectivo: la ruptura de su hogar. Lo calificó como un impacto que demoró en asimilar y que en su momento percibió como un fracaso propio.
“Fracasar en mi familia fue duro, yo lo vi como un fracaso en un momento”, reconoció.
Esas palabras no se limitaron al ayer, sino que invitaron a reflexionar sobre cómo el sufrimiento perdura y cambia con los años. En su situación, lo señaló como un fragmento de su biografía que le causó daño y que ahora intenta comprender desde un ángulo distinto.

Heridas de la niñez y la motivación de sus hijos
La influencer también se refirió a cicatrices de tiempos remotos y a la necesidad de crecer. “Es más de la infancia, son cosas que hay que curar y evolucionar en la vida”, aseveró.
Después explicó la razón por la que decidió comprometerse con la terapia: “Lo hago por mis hijos, ellos merecen tener una madre sana”, expresó, conectando su tratamiento con un objetivo claro: brindar una versión mejorada de sí misma en el hogar, como mamá, y no únicamente aparentar funcionalidad ante los demás.
Esa perspectiva se mantuvo a lo largo de toda la charla: la atención profesional no se presenta como un asunto separado, sino como una determinación para apuntalar su estabilidad anímica y su entorno familiar.
Fuente: Infobae