EEUU y aliados: falsos informáticos norcoreanos financian armas nucleares

Una alerta internacional sin precedentes fue emitida este viernes por Estados Unidos junto a una decena de naciones aliadas. El objetivo: advertir a gobiernos, compañías y plataformas digitales sobre una red de profesionales de la tecnología de la información vinculados al régimen de Corea del Norte. Según el comunicado, estos especialistas utilizan identidades fraudulentas para obtener empleos remotos bien remunerados, cuyos ingresos terminan engrosando las arcas destinadas a los programas armamentísticos de Pyongyang.

La declaración conjunta lleva las firmas de autoridades de Estados Unidos, Japón, Corea del Sur, Australia, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Nueva Zelanda y Reino Unido. En ella se denuncia que el gobierno norcoreano mantiene una extensa red de trabajadores en tecnologías de la información (TI), tanto dentro como fuera de su territorio, con el propósito de recaudar fondos para sus ilegales programas de armas nucleares y misiles balísticos.

De acuerdo con el documento, estos individuos recurren frecuentemente a la suplantación de identidad de ciudadanos de terceros países. Este método les permite acceder a contratos a través de plataformas privadas de empleo y servicios. El fin último es canalizar la totalidad de los salarios percibidos hacia organismos estatales dependientes del régimen norcoreano.

Los firmantes también subrayan que estos operarios representan un peligro latente para las organizaciones que los contratan. Al disponer de acceso a sistemas corporativos internos, pueden sustraer información confidencial, filtrar datos estratégicos o incluso perpetrar robos de criptomonedas, lo que agrava el impacto de sus actividades.

La inteligencia artificial (IA) ha sido señalada como un factor que ha elevado el nivel de sofisticación de estos métodos. Gracias a estas herramientas, los falsos informáticos pueden ocultar su verdadera identidad con mayor eficacia y extender el alcance de sus operaciones a un número creciente de víctimas potenciales.

Antecedentes y advertencias previas

Este nuevo llamado no es un hecho aislado. Los gobiernos firmantes recuerdan que en el pasado ya se habían emitido múltiples alertas sobre esta amenaza. Entre ellas destacan la Declaración Conjunta sobre los Trabajadores Informáticos Norcoreanos, suscrita por Japón, Estados Unidos y Corea del Sur en agosto de 2025, y el segundo informe del Equipo Multilateral de Monitoreo de Sanciones (EMMS), divulgado en octubre del mismo año. Ese informe ya ponía sobre la mesa las vulneraciones sistemáticas de las sanciones internacionales mediante actividades cibernéticas y el uso de personal informático.

Frente a este escenario, los países aliados han asegurado que redoblarán los esfuerzos de vigilancia y las acciones legales para frenar estas prácticas ilícitas que atentan contra la seguridad global.

El comunicado también contiene un recordatorio contundente: la Resolución 2397 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas exige, salvo contadas excepciones, la repatriación de todos los ciudadanos norcoreanos que perciban ingresos dentro del territorio de los Estados miembros. Contratar a estos agentes podría, además, vulnerar las legislaciones nacionales de varios países firmantes — como Japón, Estados Unidos o Corea del Sur — y exponer a las empresas a severas sanciones económicas o a responsabilidades judiciales.

Riesgos financieros y listas negras

La alerta incide igualmente en el estado financiero de Corea del Norte. Se recuerda que el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) sigue manteniendo a Pyongyang en su listado de jurisdicciones de alto riesgo. Por ello, se insiste en la aplicación de medidas financieras restrictivas para impedir el blanqueo de capitales, la financiación del terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva.

A pesar de los esfuerzos internacionales, el informe reconoce que Corea del Norte ha conseguido ampliar su acceso al sistema financiero global mediante mecanismos desiguales de captación de ingresos. Las redes de trabajadores informáticos son, precisamente, uno de los pilares que sostienen sus programas militares.

Por esta razón, los gobiernos firmantes han hecho un llamamiento explícito:

A todos los países, empresas y demás entidades a profundizar en el conocimiento de las tramas de captación de trabajadores informáticos en Corea del Norte e implementar medidas para contrarrestar las tácticas que se detallan a continuación.

Entre las recomendaciones específicas que se han planteado, destaca la necesidad de que las plataformas de contratación fortalezcan sus protocolos de verificación de identidad. Se sugiere realizar revisiones mucho más minuciosas de la documentación aportada, concertar entrevistas presenciales siempre que sea factible y desplegar sistemas avanzados capaces de detectar comportamientos anómalos o cuentas que levanten sospechas.

Modus operandi de los falsos informáticos

Uno de los apartados más reveladores de la alerta describe con precisión el modo de actuación habitual de estos delincuentes. Para registrarse en las plataformas digitales, se valen de documentos falsificados o de identidades que les son facilitadas por terceras personas. No es infrecuente que contraten a intermediarios para superar con éxito las entrevistas de trabajo y aparentar una solvencia profesional que no poseen, generando así engañosa confianza en los posibles empleadores.

En lo que respecta a la retribución económica, estos trabajadores suelen eludir el cobro mediante depósito directo. Optan, por el contrario, por recibir los pagos a través de transferencias bancarias hacia cuentas pertenecientes a terceros, o bien mediante criptomonedas. Acto seguido, emplean intrincadas redes de movimientos financieros para sacar ese dinero del país sin levantar alarmas.

Las autoridades que suscriben el comunicado han precisado también que estos profesionales gozan de una formación técnica sólida. Sus dianas laborales predilectas incluyen el desarrollo web, la creación de aplicaciones móviles, la programación informática y los proyectos sustentados en tecnología blockchain. Para acceder a ellos, se sirven tanto de plataformas especializadas en empleo como de vías de contratación directa.

Un dato que cobra especial relevancia es la ubicación geográfica de esta fuerza laboral, aunque residen principalmente en Corea del Norte, también hay núcleos importantes en China, Rusia, y varios países del Sudeste Asiático y África. Como medida de seguridad adicional, suelen enmascarar su localización real utilizando redes privadas virtuales (VPN), servidores proxy, herramientas de acceso remoto o incluso las conocidas como «granjas de portátiles». En estas instalaciones, colaboradores ubicados en terceros países se conectan a equipos informáticos que las empresas contratantes han entregado, simulando así que realizan su trabajo desde el lugar declarado.

La cooperación internacional y la actualización de los métodos de prevención se presentan como las únicas herramientas eficaces para desarticular una red que combina alta cualificación técnica con un marcado propósito de financiación ilegal.

Fuente: Infobae

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