El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades ha recurrido al Superordenador de La Palma para pronosticar la apariencia de la corona solar durante el eclipse total que ocurrirá el próximo 12 de agosto. Este fenómeno es el primero de tres eventos astronómicos excepcionales que conforman el denominado Trío de Eclipses, según informó la entidad gubernamental.
El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), organismo adscrito al Ministerio, ha llevado a cabo esta simulación en conjunto con el equipo de investigación Predictive Science Inc. (PSI), con sede en San Diego, California. El modelo reproduce con gran precisión la estructura de la corona solar que será visible durante la totalidad del eclipse a lo largo de la trayectoria de sombra, incluyendo el Observatorio de Yebes (Guadalajara), que fungirá como centro oficial de monitoreo del Gobierno de España para este evento.
La corona solar, que es la capa más externa del Sol, está configurada por los campos magnéticos presentes en la superficie solar. Para desarrollar esta simulación, el equipo científico integró datos obtenidos de manera continua por los satélites SDO de la NASA y Solar Orbiter de la ESA, así como de la red internacional GONG (Global Oscillation Network Group), que cuenta con una estación clave en el Observatorio del Teide (Tenerife), gestionado por el IAC.
Dado que no es factible observar la totalidad del Sol de forma simultánea, el modelo reconstruye la distribución del campo magnético al unir observaciones tomadas por franjas a lo largo de un ciclo completo de rotación solar.
Con este mapa magnético como base, el Superordenador de La Palma resolvió complejas ecuaciones magnetohidrodinámicas (MHD) para anticipar cómo se conformarán las estructuras y los rayos de la corona en la fecha del eclipse.
Los usuarios y científicos pueden acceder a la predicción en tiempo real mediante un mapa interactivo, seleccionando cualquier punto geográfico de interés.
Más allá de su valor estético, este trabajo persigue un objetivo científico fundamental: desentrañar el problema del calentamiento coronal, una de las mayores incógnitas de la Física Solar y estelar. Mientras la superficie solar alcanza unos 6.000 grados, la corona registra temperaturas de millones de grados.
Al comparar las imágenes reales capturadas durante el eclipse con la predicción numérica realizada previamente, los astrofísicos podrán evaluar la precisión de sus modelos, ajustar las hipótesis sobre el balance térmico y determinar qué procesos físicos dominan el calentamiento en esta región del Sol, que solo es visible desde la Tierra durante un eclipse total.
Comprender la dinámica de la corona es crucial para avanzar en la meteorología espacial, ya que estas estructuras magnéticas inciden directamente en las tormentas solares que afectan a las redes de telecomunicaciones, los satélites en órbita y la tecnología en nuestro planeta.
Fuente: Infobae