Mucho antes de convertirse en el recordado Nacho Varga en Better Call Saul y en uno de los villanos del Universo Cinematográfico de Marvel, el actor canadiense Michael Mando atravesó una etapa de precariedad absoluta. En una reciente entrevista, el intérprete reveló los sacrificios que tuvo que hacer al inicio de su carrera, cuando encontrar oportunidades en la actuación parecía una misión imposible.
Durante su participación en el podcast I’ve Never Said This Before, Mando recordó las duras circunstancias que enfrentó al dejar su natal Quebec. “No tenía hogar cuando comencé mi carrera como actor. Solía ducharme en la YMCA”, relató. El actor explicó que viajaba desde Montreal hasta Toronto durante la noche, se duchaba en el gimnasio, asistía a una audición y luego tomaba el autobús de regreso. Esa rutina se repitió durante sus primeros años profesionales.
En una entrevista previa con Backstage Magazine en 2022, el artista detalló que esos viajes podían ocupar prácticamente dos días completos. “Casi 48 horas estaban dedicadas a ir a la ciudad para hacer la audición, comer y luego regresar”, recordó. La falta de estabilidad también lo obligó a depender temporalmente de amigos para tener un techo. Durante un invierno, fue expulsado del departamento de un conocido después de quemar accidentalmente unas sábanas con un calefactor mientras dormía.
Posteriormente, alquiló una pequeña vivienda en una zona complicada de Toronto, donde las condiciones eran tan limitadas que, según sus propias palabras, “era tan pequeña que el cajón de ropa no podía abrirse porque chocaba con la cama individual”. Pese a todo, Mando aseguró que no recuerda esa etapa únicamente desde la frustración.

“Era feliz porque estaba haciendo lo que amaba”, afirmó con convicción. El actor también compartió las emociones que acompañaron esos años de incertidumbre y envió un mensaje a quienes atraviesan situaciones similares. “Me sentí muy mal conmigo mismo muchas veces. Me sentí pequeño, me sentí no querido, me sentí sin talento, me sentí sin esperanza, y eso es simplemente parte de la experiencia humana”, explicó.
“A todos los que están ahí afuera: si han estado sin dinero, si han estado sin hogar, si han pensado que no hay salida, por supuesto que yo también lo sentí. Y puedo prometerles que casi todas las personas exitosas, actores o cualquier persona que hayan conocido, han sentido eso. No son solo ustedes, todos lo sienten”, dijo Mando en el podcast.

De los escenarios canadienses a Marvel
La trayectoria de Michael Mando comenzó en el teatro canadiense, donde descubrió su vocación actoral después de explorar otras áreas. Con el tiempo, consiguió papeles en producciones televisivas como Orphan Black, donde interpretó a Vic Schmidt. Su gran salto internacional llegó con Better Call Saul, la serie derivada de Breaking Bad, donde encarnó durante seis temporadas a Nacho Varga, un personaje que le exigió una actuación más contenida.
En una entrevista con Backstage Magazine, Mando explicó que uno de los mayores retos del papel fue “reducir la actuación a su esencia más pura, que era el estado absoluto de ser”, debido a que el personaje tenía pocos diálogos y muchas escenas basadas en la expresión emocional. Además, el actor se convirtió en el rostro y la voz de Vaas Montenegro en la saga de videojuegos Far Cry, una interpretación que recibió reconocimiento dentro de la industria del entretenimiento interactivo.

En 2017 llegó a Marvel con Spider-Man: Homecoming, donde interpretó a Mac Gargan, un criminal que en los cómics se convierte en Scorpion. Ahora, Mando retoma ese personaje en Spider-Man: Brand New Day, nueva entrega de la franquicia protagonizada por Tom Holland que llegó a los cines el 29 de julio.
Fuente: Infobae