El estreno de Spider-Man: Brand New Day no solo ha traído de vuelta al superhéroe trepamuros, sino que ha mostrado una faceta inédita de Peter Parker. La nueva entrega del Hombre Araña profundiza en su lado más personal y vulnerable, algo que no se veía desde los tiempos de Tobey Maguire. En esta ocasión, el personaje aparece más maduro, pero también solitario y sumido en la depresión tras el hechizo que borró su identidad secreta, alejándolo de sus seres queridos, incluida su amada MJ (Zendaya). Este giro narrativo ha sido posible gracias a un cambio en la dirección de la franquicia.
Por primera vez desde que Tom Holland asumió el papel, un nuevo cineasta ha tomado las riendas de la saga. Las tres primeras películas —Spider-Man: Homecoming, Spider-Man: Lejos de casa y Spider-Man: No Way Home— estuvieron dirigidas por Jon Watts, quien durante años fue el hombre fuerte de Marvel para todo lo relacionado con el trepamuros. Sin embargo, para este nuevo proyecto, Watts fue reemplazado por Destin Daniel Cretton, un director habitual del cine independiente estadounidense que ya había incursionado en el Universo Cinematográfico Marvel con Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos. Su notable trabajo en aquella cinta le valió la oportunidad de encargarse de esta nueva aventura del héroe, imprimiendo en ella el corazón y la energía que caracterizan sus obras previas. No solo Shang-Chi, sino especialmente sus primeros filmes, más centrados en lo emocional que en la acción pura.
Una de esas primeras películas, la que lo puso en el mapa, fue Las vidas de Grace (Short Term 12, 2013), escrita y dirigida por el propio Cretton y protagonizada por Brie Larson, con quien ha colaborado en repetidas ocasiones hasta llegar a Spider-Man: Brand New Day, cinta en la que, pese a que Larson forma parte del UCM, no pudo contar con ella. Puede decirse que gran parte del éxito de esta producción se debe a la magnífica interpretación de Larson, aunque no fue la única figura destacada. Este filme está disponible en plataformas como Movistar+ o Filmin.
Una cantera de talentos emergentes
Las vidas de Grace narra la historia de una joven que trabaja como supervisora en el centro de menores Short Term 12, un refugio para adolescentes en situación de vulnerabilidad. Aunque Grace es una persona apasionada y entregada a su labor, no todos los chicos del centro responden de buena manera, por lo que debe encontrar la forma de conectar con ellos mientras enfrenta los fantasmas de su propio pasado. Con la llegada de una nueva joven al hogar, Grace comienza a indagar en sus propios traumas como una vía para recuperar la ilusión en su trabajo y en su vida.
Además de Larson, quien da vida a la carismática y empática Grace, la cinta cuenta con una camada de jóvenes estrellas, muchos de ellos desconocidos en ese entonces, lo que demuestra el buen ojo de Destin Cretton para descubrir talento. La joven recién llegada al centro es interpretada por Kaitlyn Dever, a quien posteriormente hemos visto en Super empollonas, Nadie te salvará o las series Creedme y The Last of Us. También aparece un joven Rami Malek, antes de ganar el Óscar por Bohemian Rhapsody o de interpretar al villano Bond en Sin tiempo para morir. Incluso se encuentra Lakeith Stanfield, recordado por la serie Atlanta y filmes como Diamantes en bruto, Déjame salir o Puñales por la espalda. En definitiva, un elenco destinado a brillar que desplegó en esta cinta todo su buen corazón, el mismo que ahora Destin Cretton ha trasladado al universo de Spider-Man.
Fuente: Infobae