La Administración Federal de Aviación (FAA) ha dado a conocer una nueva directiva de aeronavegabilidad que impacta directamente a los operadores estadounidenses del Boeing 737 Max. La medida obligaría a revisar los sistemas de anclaje de los asientos en un total de 453 aeronaves matriculadas en territorio norteamericano, debido a un posible error en su instalación que incrementa el riesgo de lesiones durante un aterrizaje de emergencia.
Hasta el momento, no existe claridad sobre si esta disposición se extenderá a los operadores internacionales de este modelo, el más comercializado por el fabricante. No obstante, según reporta la agencia Bloomberg, los entes reguladores de otros países suelen alinearse con las decisiones de la FAA, por lo que es probable que se adopten medidas similares en otros mercados.
Por su parte, Boeing ha respondido mediante un comunicado oficial. La compañía asegura que ya había emitido instrucciones técnicas a los operadores sobre este asunto en diciembre de 2025 y que respalda la iniciativa de la FAA de convertir esas recomendaciones en un requisito obligatorio.
La directiva de la FAA detalla que será necesario realizar una inspección detallada de los herrajes de los rieles de cada conjunto de asientos de pasajeros montados sobre rieles, tanto del lado izquierdo como del derecho, para verificar su correcta instalación. Este procedimiento busca identificar posibles fallos que podrían poner en riesgo la seguridad.
De acuerdo con la FAA, si el defecto no se corrige, existe la posibilidad de que un asiento se desprenda de sus guías ante un aumento de carga, turbulencias severas o un aterrizaje de emergencia. Esto representaría un peligro de lesiones para pasajeros y tripulación, además de que podría obstruir un pasillo, dificultando una evacuación rápida.
Fuente: Infobae