La tercera temporada de House of the Dragon ha llevado el nivel visual de la franquicia a nuevas alturas, presentando secuencias de dragones con una escala y un realismo nunca antes vistos en la saga. Desde el lanzamiento de esta nueva tanda de episodios el 21 de junio, los espectadores han sido testigos de un impresionante despliegue de criaturas aladas que no solo dominan los cielos, sino que también se convierten en el centro de los conflictos de la trama.
El impacto de sus apariciones se refleja tanto en las cifras de audiencia como en la conversación social. Sin embargo, detrás de cada batalla aérea existe un proceso técnico y artístico que involucra a decenas de especialistas.
Según explicó Dadi Einarsson, supervisor de efectos visuales de la serie, a Men’s Health en una entrevista exclusiva, la creación de los dragones es el resultado de una colaboración estrecha entre animadores, técnicos de efectos visuales, diseñadores y el propio showrunner. El objetivo no solo es lograr que estas criaturas sean verosímiles, sino también dotarlas de una personalidad propia y de una conexión emocional con el espectador.
El arte detrás de las bestias
Einarsson detalló que el desarrollo de los dragones parte de los libros de George R. R. Martin y se amplía con la visión de Ryan Condal, el showrunner. Se elaboró una guía para cada uno de los 22 dragones que aparecieron en las dos primeras temporadas y en los nuevos episodios, donde se especifican características como tamaño, color, edad, género y rasgos de carácter.
También especificó a Men’s Health que “cuanto más tiempo hemos pasado con ellos, más oportunidades hemos tenido de desarrollarlos como personajes, de hacerlos realmente complejos y multifacéticos, con sus propios rasgos distintivos”.
La serie introduce dragones como Sheepstealer, cuya apariencia y comportamiento reflejan una vida en libertad, lejos de la domesticación de los dragones Targaryen.

El supervisor señaló que el diseño de este personaje se inspiró en la imagen de un animal callejero, con una mandíbula prominente y signos de vitiligo, lo que lo diferencia visualmente de criaturas como Syrax, la dragona de Rhaenyra, o Caraxes, vinculado a Daemon Targaryen.
“Imaginamos que Sheepstealer podría haber sido rechazado debido a alguna deformidad o algo así. Entonces, si nunca ha sido aceptado, hay que pensar en cómo pudo haber sucedido eso en primer lugar”, explicó Einarsson.
Tecnología y recursos en el set
La mayor parte de las secuencias con dragones se generan en posproducción, pero el proceso no se limita al trabajo digital. El equipo utiliza cabezas de dragón de fibra de vidrio y actores vestidos de azul para que los intérpretes puedan interactuar físicamente durante las grabaciones.
Las escenas de vuelo se planifican mediante previzualizaciones digitales, donde los actores pueden consultar los movimientos y las acciones que deberán ejecutar.

Para simular el vuelo, se emplea un dispositivo conocido como ‘buck’, un cardán que permite girar la montura y sobre el que se instala al intérprete, mientras la cámara simula el desplazamiento alrededor del dragón.
Einarsson indicó que ‘tenemos diferentes cabezas para cada dragón, pero es muy difícil que alcancen el tamaño real si son los más grandes. Así que tenemos que usar punteros láser o varas largas con pelotas de tenis para que los actores reaccionen’.
Referencias animales y realismo
Aunque los dragones no existen en la naturaleza, el equipo de efectos visuales recurre a la observación de animales reales para dotar de credibilidad a sus movimientos. El especialista, con una larga experiencia en animación, comentó que el equipo observa caimanes para definir los desplazamientos terrestres y albatros para los aterrizajes, especialmente en el caso de Sheepstealer.
“Usamos un albatros como referencia esta temporada, pero para un aterrizaje. Es cuando Sheepstealer aterriza en la cima de la montaña y arroja a Rhaena; tiene un aterrizaje bastante torpe”, señaló el supervisor.

El principio es replicar la anatomía y el peso de criaturas reales en cada animación: huesos, articulaciones y centros de gravedad están presentes en los modelos digitales, lo que permite simular la inercia y la superposición de movimientos. La tradición visual instaurada por la saga Jurassic Park sirve de referencia, dado que el público ya ha aceptado ciertas convenciones sobre el desplazamiento de grandes criaturas.
Fuego y batallas aéreas
El equipo de House of the Dragon cuenta con especialistas en efectos prácticos que generan explosiones y fuego real en el set para lograr una representación más convincente del aliento de los dragones. El supervisor destacó que este recurso, heredado de la experiencia en Game of Thrones, permite que las referencias digitales resulten más precisas.
“Tenemos muchos cañones de fuego y cosas que podemos prender fuego, que podemos usar como base para cualquier toma en la que estemos trabajando o como referencia”, describió Einarsson a Men’s Health.

Las batallas aéreas, como la que protagonizan Sheepstealer, Moondancer y Vermax en el primer episodio de la temporada, se planifican desde los storyboards y se desarrollan en animatics que permiten a los directores y editores anticipar cada plano. Secuencias como la persecución de Jacaerys Targaryen bajo el agua requieren dispositivos especiales que simulan el movimiento del dragón en un entorno acuático, combinando recursos físicos y digitales.
Fuente: Infobae