Luna de ciervo: el fenómeno que hará ver el satélite más grande de lo normal

La luna de ciervo, también conocida como la luna llena de julio, regresa para robarse la atención de los amantes del cielo. Su curioso nombre proviene de los pueblos indígenas de América del Norte, quienes asociaban las semanas de julio con el crecimiento de nuevas astas en los ciervos machos.

Cada plenilunio tiene un nombre ligado a fenómenos naturales, climáticos o agrícolas que servían como referencia temporal antes de la invención de los calendarios escritos. Por ejemplo, la luna de marzo es la del gusano, la de mayo es de flores y la de noviembre es del castor. Esta tradición fue recogida y difundida por los colonos europeos, y con el tiempo se integró al folclore popular y a la cultura contemporánea. Hoy en día, el término aparece en poemas, canciones y rituales modernos asociados con la renovación y el ciclo natural, según indicó eltiempo.es.

Desde el punto de vista astronómico, la luna de ciervo no se diferencia de cualquier otra luna llena. Se produce cuando la Luna se sitúa en oposición al Sol, con la Tierra entre ambos, de modo que su cara visible queda completamente iluminada.

El satélite puede observarse desde el atardecer hasta el amanecer. En algunos calendarios tradicionales, la luna llena de julio puede desplazarse a finales de junio o principios de agosto, aunque julio es su mes de referencia habitual.

Para ver la luna llena de ciervo, lo mejor es buscar espacios abiertos y lejos de la contaminación lumínica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La luna de ciervo es la luna llena de julio; puede verse desde el atardecer hasta el amanecer y, al salir cerca del horizonte, puede parecer más grande por la ilusión lunar, un efecto perceptivo que Star Walk atribuye a la comparación visual del cerebro con elementos del paisaje.

Por qué la luna parece más grande al salir: la ilusión lunar explicada

La sensación de mayor tamaño no responde a ningún cambio físico en el satélite. Según los expertos, cuando la Luna está baja sobre el horizonte, el cerebro la compara automáticamente con árboles, edificios, colinas y otros elementos del entorno. Esa comparación hace que el satélite parezca desproporcionadamente grande. Cuando la Luna asciende y queda aislada en el cielo oscuro, sin referencias cercanas, la percepción de tamaño se reduce, aunque el astro no haya cambiado de posición ni de distancia.

Existe un segundo factor, distinto del perceptivo, que puede aumentar el tamaño aparente de la Luna: la coincidencia con el perigeo lunar, el punto de la órbita en el que el satélite se encuentra más cerca de la Tierra. Cuando ambas circunstancias se dan a la vez —luna llena y perigeo—, el disco lunar puede verse hasta un 14% más grande de lo habitual. Este fenómeno se conoce popularmente como superluna y es independiente de la ilusión óptica.

La atmósfera terrestre añade otro efecto visual. Cuando la Luna está cerca del horizonte, la luz que emite atraviesa una capa de aire más gruesa, lo que filtra las longitudes de onda azules y deja pasar las cálidas. El resultado es una Luna de tonos dorados, anaranjados o rojizos que, al ganar altura y atravesar menos atmósfera, recupera su tonalidad plateada habitual.

Cómo ver y fotografiar la luna de ciervo en las mejores condiciones

Los momentos más favorables para observarla son las primeras horas tras la salida de la Luna, cuando todavía permanece baja sobre el horizonte, y el tramo previo al amanecer. Para aprovechar la ilusión lunar, conviene situarse en un punto con vistas despejadas al horizonte y con elementos de referencia en el campo visual.

Para la observación:

Lo mejor es buscar lugares alejados de la contaminación lumínica en áreas naturales y rurales. También asegurarse de que el cielo esté despejado y el horizonte libre de obstáculos. Esta última, muy importante, ya que será cuando esté en esta posición cuando sea visible.

Otra recomendación para verlo en primera fila es llevarse prismáticos astronómicos o telescopios para apreciar cráteres, mares lunares y otros detalles de la superficie, aunque la Luna puede verse a simple vista. Y para todos los que quieran tenerlo todo planeado, hay aplicaciones móviles de astronomía para calcular la posición exacta del satélite en el lugar y la hora.

Para fotografiarla:

  • Usar una cámara con zoom óptico potente y un objetivo largo.
  • Montar la cámara sobre trípode y usar disparador remoto para evitar vibraciones.
  • Ajustar la exposición de forma manual, ya que los modos automáticos tienden a sobreexponer la Luna.
  • Incluir en el encuadre montañas, árboles o edificios para dar escala y reforzar el efecto visual de la ilusión lunar.

Fuente: Infobae

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