Ataques coordinados sacuden Arabia Saudita: drones desde Yemen e Irak

Ataques coordinados contra Arabia Saudita

Este lunes, Arabia Saudita fue blanco de una ofensiva coordinada con drones dirigidos contra su infraestructura petrolera. Los ataques provinieron de dos frentes simultáneos: los rebeldes hutíes desde Yemen y milicias proiraníes desde Irak. El Ministerio de Defensa saudí informó que varios de los vehículos aéreos no tripulados fueron interceptados y destruidos antes de impactar en Riad y la Región Occidental.

El portavoz militar de los hutíes, Yahya Sari, reivindicó la operación desde el frente yemení. En sus redes sociales afirmó que sus fuerzas atacaron

«varios objetivos y puntos sensibles del suministro y transporte de petróleo desde el este de Arabia Saudí hasta Yanbu»

, ciudad costera en el mar Rojo. Sari explicó que la ofensiva fue una respuesta directa a

«la violación del espacio aéreo yemení por parte de drones enemigos saudíes»

.

Desde territorio iraquí, grupos armados respaldados por Irán lanzaron una segunda oleada de drones contra instalaciones petroleras saudíes. El Ministerio de Defensa saudí calificó estos hechos como «ataques terroristas» en un comunicado oficial. Además, exigió a Bagdad que

«tome todas las medidas necesarias para impedir que su territorio sirva como punto de partida para una agresión»

.

Pese a que Arabia Saudita y otras naciones del Golfo señalaron a los grupos proiraníes con base en Irak como responsables, estos no reivindicaron públicamente los ataques. Este silencio contrastó con la actitud de los hutíes, quienes sí reconocieron su participación en la ofensiva del lunes.

Señalamientos a Teherán

El Gobierno internacionalmente reconocido de Yemen señaló a Teherán como el cerebro detrás de ambas ofensivas. El ministro de Información yemení, Muamar al Eryani, escribió en X:

«la coincidencia temporal entre las acciones de la milicia hutí y las de las milicias iraníes en Irak confirma que existe una única dirección, un único centro de operaciones y un único objetivo»

. Según el ministro, el propósito sería interrumpir la navegación internacional y el suministro mundial de energía, con repercusiones que irían más allá de Oriente Medio.

Una imagen satelital muestra humo elevándose en la refinería de petróleo de Ras Tanura en Arabia Saudita tras un ataque con drones, en medio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, en Ras Tanura, Arabia Saudita, el 2 de marzo de 2026. Vantor/Handout vía REUTERS

Al Eryani describió los ataques como parte de

«una estrategia iraní destinada a trasladar los focos de amenaza desde el estrecho de Ormuz hacia el mar Rojo y el estrecho de Bab al Mandeb»

. Advirtió que el bloqueo hutí al mar Rojo

«forma parte de un plan iraní»

con el objetivo de interrumpir las cadenas de suministro y elevar los costos del comercio y la energía a nivel mundial.

La escalada del conflicto

Los enfrentamientos entre los hutíes y Riad se reanudaron el 13 de julio, tras cuatro años de tregua. La escalada comenzó después del bombardeo del aeropuerto de Saná, la capital yemení bajo control rebelde. Los hutíes responsabilizaron a Arabia Saudita por ese ataque y respondieron con ofensivas contra el reino, así como con la imposición de un bloqueo marítimo en el mar Rojo, que se suma al cierre del estrecho de Ormuz.

El fin de semana anterior, la coalición liderada por Arabia Saudita realizó una operación contra objetivos militares hutíes en la gobernación yemení de Hodeia, en respuesta a ataques del grupo rebelde contra buques mercantes en el mar Rojo. Los hutíes prometieron represalias contra el reino en un contexto agravado por la reanudación de los ataques de Estados Unidos contra Irán, lo que derivó en bombardeos iraníes contra posiciones e intereses estadounidenses en la región.

Conclusiones del gobierno yemení

Estos nuevos ataques se produjeron apenas dos días después de una relativa calma en las hostilidades entre Washington y Teherán, tras 13 días de enfrentamientos directos. Al Eryani concluyó:

«no son acontecimientos aislados en Yemen o Irak, sino capítulos simultáneos de una misma estrategia iraní, que utiliza a sus grupos aliados para intentar imponer una nueva ecuación basada en amenazar la seguridad energética y la navegación internacional cada vez que Teherán se enfrenta a presiones políticas o militares»

.

Fuente: Infobae

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