Netflix ha sumado un nuevo éxito de cine español a su catálogo con el estreno de Los creyentes, un thriller de suspense dirigido por Roger Gual y protagonizado por José Coronado. Desde su lanzamiento el pasado 24 de julio, la cinta se ha colocado en los primeros puestos de lo más visto en la plataforma.
La historia sigue el regreso de Ruth (interpretada por Stéphanie Magnin), una mujer de 30 años que vuelve a la casa familiar tras dos años de ausencia. La repentina muerte de su madre, aparentemente por un resbalón doméstico, despierta en ella una serie de sospechas que la llevan a mirar con recelo a su padre Martín (José Coronado), quien parece sumergido en una obsesión por las teorías de la conspiración.
De esta manera, Los creyentes explora la creciente desconfianza entre padre e hija, una relación que se vuelve cada vez más tensa y que evoluciona hacia un relato paranoico sobre nuestra época. Las teorías sobre niños secuestrados y experimentos clandestinos reflejan el auge de la desinformación y las fake news.
Un juego de desconfianza dentro y fuera del hogar
La película no inventa nuevos códigos para el género, sino que utiliza recursos clásicos del thriller psicológico: la sospecha, la ambigüedad y el constante cuestionamiento de la realidad. El guion, escrito por Carlos Montero y Darío Madrona, destaca por la verosimilitud de sus personajes, apoyado por un reparto que incluye a Alberto Olmo, Mabel del Pozo y Fanny Gautier.
La obra aborda cómo el aislamiento y la desinformación pueden empujar a las personas a internarse en los rincones más oscuros de internet. La desconfianza entre familiares se convierte en un espejo de las paranoias colectivas más recientes, desde el terraplanismo hasta el negacionismo de la pandemia.
Por otro lado, la atmósfera otoñal de Asturias, combinada con localizaciones en Madrid y Berlín, refuerza la tensión y el misterio que rodean los secretos familiares de la protagonista. La elección de escenarios acentúa la conexión entre el clima emocional de los personajes y el entorno físico, envolviendo la historia en una atmósfera grisácea y húmeda, típica del norte de España.

El problema de la verdad
Los creyentes no pretende ser una sátira política o social de gran calado, pero sí plantea preguntas sobre el impacto de las paranoias colectivas y la sobreabundancia de información falsa en la vida cotidiana. La película invita a cuestionar las certezas y a reflexionar sobre los límites entre la realidad y las creencias personales.
La dinámica entre los personajes mantiene al espectador constantemente preguntándose quién dice la verdad y qué se esconde detrás de cada gesto o silencio. El desenlace, aunque discutido por algunos por su afán de cerrar todas las tramas, deja abierta la interpretación sobre el poder de las narrativas alternativas y la fragilidad de los vínculos familiares en tiempos de incertidumbre.
Ahora solo queda ver hasta dónde llegará Los creyentes en Netflix. La cinta española apunta a ser uno de los éxitos del verano, algo que no sería extraño para José Coronado, quien ya ha protagonizado otros lanzamientos masivamente vistos como las series Entrevías o El inocente.
Fuente: Infobae