El cambio climático representa una amenaza creciente para los sitios patrimoniales ubicados cerca de las costas. Para enfrentar este desafío, un grupo de científicos presentó una innovadora herramienta: el primer mapa digital global que delimita todos los lugares costeros inscritos en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO que se encuentran a menos de 20 metros sobre el nivel del mar. Este recurso se perfila como un insumo fundamental para la investigación y la gestión del riesgo ambiental.
La investigación, publicada en la revista Scientific Data, detalla la creación del Global Coastal Heritage (Glo-CoH) dataset. Se trata de un recurso digital diseñado para llenar un vacío histórico en la información disponible, permitiendo evaluar amenazas como la subida del nivel del mar, las inundaciones y la erosión que afectan al patrimonio universal.
La magnitud del patrimonio costero y sus riesgos actuales
Diversos estudios recientes advierten que el cambio climático acelera el deterioro de sitios históricos y culturales en todo el mundo, poniendo en peligro tanto estructuras emblemáticas como las tradiciones y memorias asociadas. Ejemplos como las inundaciones en Venecia o la erosión que amenaza a los moáis de Rapa Nui demuestran cómo el aumento del mar y los fenómenos extremos transforman los entornos que alguna vez favorecieron el desarrollo de estas culturas.
El nuevo mapa digital abarca 1.250 sitios individuales, que incluyen desde monumentos culturales y áreas naturales de biodiversidad hasta lugares mixtos reconocidos por su valor universal excepcional.

Las zonas mapeadas cubren más de 235 millones de hectáreas a lo largo de las costas del planeta. Entre los ejemplos destacados figuran la Ópera de Sídney en Australia, tramos costeros de la Gran Muralla China y áreas patrimoniales de San Petersburgo en Rusia. En Argentina, el sitio natural de Península Valdés, en la provincia de Chubut, también forma parte de este inventario.
Robert Nicholls, coautor del estudio y profesor del Tyndall Center for Climate Change Research, señaló que la disponibilidad de estos datos permite a científicos, gestores y responsables políticos “comprender mejor cómo las amenazas ambientales y climáticas pueden afectar a los sitios costeros, planificar medidas de protección y tomar decisiones informadas en todos los niveles”.
De acuerdo con el artículo científico, de los 1.199 sitios del Patrimonio Mundial inscritos por la UNESCO hasta finales de 2023, 386 incluyen elementos situados a 20 metros o menos sobre el nivel medio del mar. El nuevo conjunto de datos clasifica estos lugares en culturales (289), naturales (91) y mixtos (6), identificando tanto límites únicos como sitios con múltiples componentes.
La creación del primer mapa global de patrimonios mundiales costeros
El estudio describe un trabajo de dos años, realizado entre enero de 2022 y abril de 2024, en el que el equipo del Global Coastal Heritage Mapping Project elaboró un mapa digital preciso de los sitios costeros protegidos por la UNESCO. Para definir los límites de cada lugar, los especialistas revisaron los mapas oficiales utilizados por el organismo para inscribir estos sitios y analizaron imágenes satelitales de Google Earth. De esta manera, lograron trazar digitalmente el contorno real de cada área patrimonial.

La profesora Joanne Clarke coordinó a un grupo de 14 personas encargadas de digitalizar los mapas. Todo el equipo siguió un método que garantizara la consistencia y utilidad de los datos a nivel mundial. El trabajo se realizó en escalas que iban de 1:1.000 a 1:250, lo que permite observar tanto grandes extensiones como detalles muy minuciosos. No se incluyeron zonas de protección adicionales, ya que la UNESCO carece de reglas unificadas para estos “anillos de seguridad” en los sitios patrimoniales.
Para asegurar la calidad del mapa, el equipo aplicó una revisión que combinó análisis técnico y observación directa. Se seleccionaron 60 sitios de distintos países y tamaños para verificar que los límites digitales coincidieran con lo que muestran los satélites y los mapas originales. El resultado reveló que el 92% de los sitios alcanzó el mayor nivel de exactitud en la digitalización, lo que respalda la confiabilidad del proyecto.
Usos y desafíos de la base de datos
El Glo-CoH dataset puede emplearse para modelar riesgos de inundación y erosión, evaluar la exposición de los sitios ante la subida del nivel del mar y apoyar planes de conservación. El investigador Nicholas Simpson, de la Universidad de Ciudad del Cabo, destacó que la base de datos “representa años de trabajo minucioso traduciendo los registros de UNESCO y las imágenes satelitales en límites suficientemente precisos para sustentar evaluaciones reales de riesgo”.

El artículo subraya que la base de datos, disponible en formatos estándar para sistemas de información geográfica, permite a los usuarios analizar desde amenazas ambientales hasta aspectos económicos o sociales en escalas que van desde el sitio individual hasta el ámbito global. El equipo ya utiliza Glo-CoH para estudios internacionales sobre el riesgo de ascenso del mar y para analizar la vulnerabilidad de ecosistemas como arrecifes coralinos y manglares en sitios patrimoniales.
La publicación científica anticipa que el recurso se actualizará anualmente, adaptándose a incorporaciones, modificaciones o exclusiones en la lista de la UNESCO. Además, los autores consideran que futuras versiones podrían incorporar herramientas de inteligencia artificial para automatizar la identificación de límites patrimoniales, ampliando el alcance del mapa a sitios no costeros.
El acceso abierto a la base de datos fue destacado como un avance que facilita la colaboración internacional y la aplicación de políticas más informadas para la protección del patrimonio frente al cambio climático.
Fuente: Infobae