Un magistrado del circuito de Frontino, en el departamento de Antioquia, dictó una sentencia de 20 años y 2 meses de prisión contra cinco integrantes del Ejército Nacional, hallados culpables de los delitos de tortura, homicidio y desaparición forzada agravadas de un campesino de 27 años que padecía discapacidad cognitiva. El crimen ocurrió dentro de una base militar en esa región.
Los condenados aceptaron su responsabilidad mediante un preacuerdo con la Fiscalía General de la Nación, lo que facilitó la resolución del caso. El ente acusador detalló que la víctima fue retenida en las instalaciones castrenses bajo la sospecha de integrar un grupo armado ilegal. Allí fue desnudada, golpeada, amarrada y colgada de un árbol durante aproximadamente cinco horas.
“De acuerdo con la investigación adelantada por un fiscal de la Seccional Antioquia, la víctima, de 27 años y con discapacidad cognitiva, fue retenida en las instalaciones militares bajo la sospecha de pertenecer a un grupo armado ilegal. Allí fue desnudada, golpeada, amarrada y colgada de un árbol”, expresó el ente acusador.
La indagación de la Fiscalía señaló directamente a los siguientes uniformados: el cabo segundo Cristian Daniel Córdoba Piamba y los soldados Brayan Stiven Osorio, Jhon Edwin Quejada Fabra, Neider de Jesús Oyola Ortiz y Miguel Ángel Caicedo Hernández. Ellos retuvieron al campesino el 7 de octubre de 2025 bajo el mismo pretexto de pertenencia a un grupo armado ilegal.
Según el expediente, la víctima sufrió tratos crueles, incluyendo asfixia y sofocación. El informe del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) reconstruyó que la muerte se produjo en un baño de la base militar. Posteriormente, los responsables envolvieron el cuerpo en una hamaca, lo llevaron al helipuerto y lo lanzaron al río El Cerro.

El cadáver fue localizado tres semanas después y remitido al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, donde se determinó que la causa del fallecimiento fue consecuencia directa de los actos de tortura. El juez avaló el acuerdo judicial y dictó sentencia por los delitos de tortura, homicidio y desaparición forzada, todas las conductas agravadas.
“La investigación demostró que el campesino murió en un baño de la base militar. Posteriormente, su cuerpo fue envuelto en una hamaca, trasladado al helipuerto y arrojado al río El Cerro. Tres semanas después fue recuperado por las autoridades y remitido al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, que determinó que la muerte fue consecuencia de los actos de tortura”, precisó el ente acusador.
La sentencia incluyó condenas por tortura, homicidio y desaparición forzada agravadas. Además de los cinco militares sentenciados en esta ocasión, el teniente Leider Ortiz Ortiz, comandante de la base, ya había recibido una pena similar de 20 años y 3 meses de prisión en meses anteriores mediante otro preacuerdo.
“Un juez de conocimiento avaló la negociación judicial y condenó a los cinco militares a 20 años y 2 meses de prisión por los delitos de tortura, homicidio y desaparición forzada, todas las conductas agravadas”, indicó la Fiscalía.
Otros tres uniformados permanecen bajo proceso y privados de la libertad: el sargento segundo Andrés Olivio Gutiérrez Mideros y los soldados Alberto Rojo Giraldo y Didian Fernando Ruiz Reyes.

“Por estos mismos hechos, el teniente Leider Ortiz Ortiz, comandante de la base militar, ya había sido condenado mediante preacuerdo a 20 años y 3 meses de prisión. En este proceso también fueron acusados el sargento segundo Andrés Olivio Gutiérrez Mideros y los soldados Alberto Rojo Giraldo y Didian Fernando Ruiz Reyes, quienes permanecen privados de la libertad”, aseguró la Fiscalía.
Fuente: Infobae