$ 134,8 millones dan inicio al quinto puente: así será el corredor logístico que conectará puertos de Guayaquil con corredores productivos del país

Cuando se habla del quinto puente, se puede llegar a pensar que se trata de una sola estructura sobre el río Guayas. Sin embargo, detrás de ese nombre existe un proyecto mucho más ambicioso: un corredor logístico de 44 kilómetros con una inversión que superará los $ 1.400 millones. La megaobra busca crear una vía exclusiva para el transporte pesado entre los corredores productivos del país y los puertos de Guayaquil, reduciendo tiempos de viaje, costos logísticos y la presión sobre las vías urbanas.

El inicio de la construcción del tramo 1A, anunciado el 23 de julio por el presidente Daniel Noboa, representa apenas el primer paso de una obra concebida para ejecutarse por etapas. Esta fase demandará $ 134,8 millones e incluye un viaducto de 1,2 kilómetros sobre la avenida Cacique Tomalá, un paso a desnivel en la intersección con la avenida 25 de Julio y una intervención urbana con áreas verdes, ciclovías, parques y espacios deportivos.

“Es un megaproyecto de 44 kilómetros de longitud de vía y cinco puentes en total”, explica el ministro de Infraestructura y Tecnología (MIT), Roberto Luque, en entrevista con EL UNIVERSO. “Estamos hablando de una inversión de más de 1.400 millones de dólares que permitirá conectar de mejor manera toda la logística del país con los puertos de Guayaquil”.

Según el funcionario, el corredor abarcará las jurisdicciones de Naranjal, Yaguachi, Durán y Guayaquil, e incluirá el viaducto sobre la avenida Cacique Tomalá, el puente sobre el estero Cobina, una estructura sobre la zona de manglar, el puente principal sobre el río Guayas y otros pasos elevados que enlazarán los distintos tramos hasta conectar con los principales corredores productivos del país.

La apuesta responde al papel estratégico de Guayaquil para el comercio exterior. Actualmente, alrededor del 70 % del transporte pesado con destino a los puertos utiliza la red vial urbana, compartiendo espacio con vehículos particulares y transporte público, una situación que genera congestión, mayores tiempos de viaje y costos logísticos.

Un cambio para el Guasmo
Aunque el proyecto fue concebido para fortalecer la competitividad del comercio exterior, el Gobierno sostiene que su primera etapa también transformará uno de los sectores más poblados del sur de Guayaquil.

El primer tramo se construirá sobre la avenida Cacique Tomalá, una arteria que concentra el tránsito de vehículos pesados hacia los puertos. Para Luque, esa vía terminó convirtiéndose en una barrera entre el Guasmo y el área logística.

“La Cacique Tomalá divide al Guasmo del área logística. Hoy los camiones pasan al mismo nivel donde circulan peatones, buses y vehículos particulares. Lo que buscamos es separar esos dos mundos”, explica.

El viaducto permitirá que el transporte pesado circule por la parte superior, mientras que el espacio inferior será recuperado para uso ciudadano.

“Toda la infraestructura que queda arriba va a ayudar a la productividad y a la eficiencia logística del país; la infraestructura que queda abajo será para la ciudad”, señala el ministro.

La intervención contempla siete canchas deportivas y de uso múltiple, áreas verdes, ciclovías, camineras, zonas recreativas y una mejor conexión peatonal con el Hospital General del Guasmo y el parque donde funciona el Planetario de la Armada.

Las obras ya comenzaron con la habilitación de una vía alterna para mantener la circulación durante la construcción del viaducto, cuyo plazo de ejecución será de aproximadamente dos años.

Menos tiempo, menos costos
El objetivo principal del quinto puente es resolver uno de los mayores cuellos de botella de la logística nacional.

Hoy los camiones que llegan desde la Sierra, el Austro, Los Ríos y otras zonas productivas deben atravesar buena parte de la red vial urbana antes de ingresar a los puertos marítimos de Guayaquil. Con el nuevo corredor utilizarán una vía exclusiva que reducirá la interacción con el tráfico urbano y agilizará el acceso a las terminales portuarias.

“Esta no es una obra pensada únicamente para Guayaquil; es una infraestructura para todo el Ecuador”, sostiene Luque. “Aquí llegan productos de la Sierra, del Austro, de la Costa y de buena parte del aparato productivo nacional que sale por los puertos guayaquileños”.

Las proyecciones del Ministerio de Infraestructura y Tecnología estiman que los recorridos que actualmente toman entre dos y dos horas y media podrían reducirse a entre 40 y 50 minutos, mientras que las rutas disminuirían entre 12 y 61 kilómetros, dependiendo del origen de la carga.

El quinto puente que construirá el Gobierno nacional servirá para descongestionar vías como la Perimetral y la León Febres-Cordero, en La Aurora. Foto Carlos Barros/El Universo. Foto: El Universo
Proyecciones y siguientes fases
Según cálculos del Ministerio de Infraestructura y Tecnología, durante los primeros veinte años de operación el proyecto generaría beneficios económicos por alrededor de $ 3.313 millones, gracias al ahorro en tiempos de viaje y costos de operación. Además, entre 5.000 y 7.000 camiones dejarían de circular diariamente por corredores urbanos como la vía Perimetral y la avenida León Febres-Cordero.

“Una infraestructura de esta magnitud no puede medirse únicamente por el costo de construirla. Hay que verla por lo que representa para la competitividad del país durante las próximas décadas”, afirma Luque.

El ministro asegura que el Gobierno cuenta con los recursos del Estado y la voluntad política para ejecutar las siguientes fases del proyecto, sin depender de financiamiento externo.

Aunque el tramo 1A es el primero en entrar en ejecución, Luque afirma que el Gobierno ya trabaja en las siguientes etapas del corredor logístico.

“Este año vamos a retomar los tramos 4 y 5 (retirados a la Prefectura del Guayas), que son los accesos desde Taura. Ahí la inversión supera los $ 131 millones. Y el próximo año pensamos arrancar los tramos 3, 2 y 1, donde está el puente principal sobre el río Guayas», explica el ministro.

Según el funcionario, los estudios de esas fases ya están concluidos y la intención es contratarlas para que puedan ejecutarse de manera paralela.

“Los estudios ya están listos. Estamos hablando de una obra que podría tomar alrededor de tres años una vez que empiece su construcción”, señala.

El proyecto también incorporará tecnología para administrar el tránsito del corredor. Luque adelanta que se instalarán sistemas de conteo vehicular y lectores automáticos de placas (LPR), mientras que otros componentes tecnológicos se anunciarán conforme avance la ejecución de las obras.

“Queremos que esta sea una infraestructura moderna, no solamente desde el punto de vista de la ingeniería, sino también en la forma en que será administrada y operada”, afirma.

Durante el acto de inicio de los trabajos, el presidente Noboa sostuvo que el quinto puente permitirá fortalecer la competitividad del país. “Guayaquil vuelve a ser protagonista con esta obra y el Ecuador también será un protagonista regional por su ventaja logística”, apuntó. (I)

FUENTE EL UNIVERSSO

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK