Charles de Gaulle: película reaviva el debate patriótico en Francia

La cinta La batalla de Gaulle, una producción biográfica dividida en dos partes sobre el icónico líder francés Charles de Gaulle, se ha consolidado como un gran atractivo cinematográfico durante el verano en su país natal. La obra ofrece una carga intensa de patriotismo al retratar a una de las pocas figuras históricas capaces de unificar a Francia. Estas dos superproducciones, dirigidas por el exdiplomático Antonin Baudry, exploran la tenaz y frecuentemente solitaria lucha del militar para enfrentar la ocupación nazi y sus esfuerzos por ser reconocido por los Aliados como el legítimo líder de la nación en el exilio.

La narrativa de coraje frente a la adversidad y de un triunfo contra todo pronóstico representa un aliciente emocional para una sociedad francesa actualmente fragmentada, que venera a De Gaulle como un coloso político. Su legado ayudó a aliviar el peso de la culpa de guerra en Francia y sentó las bases de su república contemporánea. “En tiempos de crisis políticas, económicas e institucionales, es una película que te hace bien: sales de ella con una sensación de orgullo”, señaló el historiador Pierre Manenti, experto en la vida del militar y estadista que fundó y presidió la Quinta República Francesa.

Las superproducciones de Antonin Baudry retratan la resistencia de De Gaulle frente a la ocupación nazi y su disputa por el liderazgo francés en el exilio

La primera entrega de esta épica cinematográfica, con una duración de 160 minutos, se presentó este año en el festival de Cannes. Su tono contrastó marcadamente con el ambiente más lúgubre de otros dramas bélicos sobre el fascismo. De cara a las elecciones presidenciales y parlamentarias del próximo año, donde se anticipa que el partido nacionalista de ultraderecha liderado por Marine Le Pen realizará su intento más fuerte por alcanzar el poder, varios analistas se cuestionaron si la temática patriótica del filme era una decisión intencionada.

En contraste, Un hombre de su tiempo, ganadora del premio al mejor guion en Cannes, examinaba los dilemas morales de un burócrata ambicioso que colaboró con el gobierno francés aliado a los nazis. Por su parte, Moulin relataba los aterradores momentos finales del héroe de la Resistencia Jean Moulin, quien fue capturado en combate.

Nathalie Cieutat, subdirectora de distribución de la productora Pathé, que respaldó los filmes sobre De Gaulle, afirmó que el estudio era consciente de que “íbamos a bombardear a la gente con información histórica fascinante que hoy resuena de una manera un tanto inquietante”.

La figura de Charles de Gaulle reaparece en el cine como símbolo de unidad nacional en una Francia atravesada por divisiones políticas

‘Necesidad de patriotismo’

La historia de De Gaulle conecta con múltiples aspectos del orgullo nacional francés, especialmente debido a su amor y orgullo inquebrantables por su tierra. Las películas también retratan su actitud rígida, obstinada y calculadora hacia sus aliados británicos y estadounidenses. Su disposición a desafiar a “los anglosajones” fue un factor clave en la definición de la política exterior francesa de la posguerra.

“Sin duda, el público en general se ha sorprendido por lo que De Gaulle pensaba de Francia, pero sobre todo de sí mismo, a pesar de estar aislado en sus creencias y su lucha”, explicó el historiador y cineasta Christian Delage.

El candidato presidencial de derecha Bruno Retailleau, cuyo partido tiene sus raíces en el legado de De Gaulle, calificó el filme de “fantástica” durante una reciente entrevista televisiva. Aseguró que su éxito evidenciaba “la necesidad de patriotismo”.

La primera parte de la película sobre De Gaulle se estrenó en Cannes. En la foto: el director Antonin Baudry (de camisa blanca) y varios de los miembros del elenco

A pesar de un inicio de taquilla modesto a principios de junio, las dos películas han logrado vender más de tres millones de entradas, posicionándose como uno de los grandes éxitos cinematográficos del año en Francia. Este resultado ayudará a la productora Pathé a recuperar su inversión, que según reportes asciende a aproximadamente 40 millones de euros por cada filme, una cifra excepcional para el cine francés. “Los invito a que vayan a verla”, dijo otro aspirante a la presidencia, el político de centroizquierda Raphael Glucksmann, en un evento público reciente. “Corran a verla. Vean el precio de la libertad”.

Fuente: Infobae

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