Un rumor que circula con fuerza en redes sociales ha encendido las alarmas entre los usuarios de WhatsApp. La pregunta es directa: ¿la aplicación dejará de funcionar si no se vincula el número telefónico con la CURP? La respuesta corta es no, al menos de manera directa o inmediata. Sin embargo, la aclaración viene acompañada de una advertencia que cambia por completo el panorama.
La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) de México ya mantiene conversaciones con Meta, la empresa propietaria de WhatsApp, para negociar un convenio que alinee la plataforma con la estrategia nacional de seguridad. Así lo confirmó Abán Román, director general de Planeación de la CRT, en declaraciones para Milenio.
¿Qué pasa realmente si no registras tu línea antes del 30 de junio?

Quienes no completen la vinculación antes de la fecha límite se enfrentarán a tres restricciones importantes sobre su línea celular: suspensión de llamadas y mensajes SMS, corte del acceso a internet a través de la red de la operadora, y un uso limitado exclusivamente a llamadas de emergencia, alertas gubernamentales o contacto con la propia compañía para concluir el registro.
Aquí está el punto clave del asunto. WhatsApp necesita conexión a internet para funcionar. Si la línea queda suspendida y el usuario no tiene acceso a una red Wi-Fi, la aplicación dejará de operar en la práctica, aunque técnicamente no sea la plataforma quien la bloquee directamente.
Especialistas en ciberseguridad coinciden en que la aplicación seguirá activa para quienes mantengan acceso a internet por cualquier vía, ya que solo requiere un número telefónico en el momento de la activación inicial.
La magnitud del problema que busca resolver la medida

La CRT justifica la obligatoriedad del registro con una cifra que explica la urgencia: el 85% de las 158 millones de líneas móviles en México son anónimas. Esta condición facilita delitos como la extorsión y el secuestro virtual, que se cometen desde números sin identidad verificable.
El registro apunta precisamente a ese vacío de seguridad. Al vincular cada línea a una persona real, las autoridades tendrían trazabilidad sobre quién opera cada número, lo que en teoría dificulta el anonimato que aprovechan los delincuentes.
AT&T ya contabiliza el costo: más de 1.2 millones de líneas perdidas en el año

Las consecuencias del registro obligatorio no son solo teóricas. AT&T reveló en su reporte financiero del segundo trimestre de 2026 que perdió 668 mil usuarios de prepago entre abril y junio, una caída que la propia empresa atribuyó directamente al proceso de vinculación con la CURP. Sumada a los 541 mil clientes que se fueron en el primer trimestre, la pérdida acumulada del año supera 1.2 millones de líneas.
El segmento de prepago es el más afectado porque históricamente era posible adquirir un chip sin presentar identificación. Con la nueva norma vigente desde el 9 de enero, esa opción desapareció, y una parte de esos usuarios optó por no completar el trámite.
Al 13 de julio, la operadora había registrado 9.3 millones de líneas —el 34.7% de sus 24.1 millones de clientes en México—, con mayor avance en el segmento de pospago, donde la mayoría ya había acreditado su identidad al contratar un plan. Entre abril y junio, ese segmento sumó 369 mil nuevos usuarios, un crecimiento interanual de 20.7%, lo que amortiguó parte del golpe.
El panorama nacional tampoco es alentador para la CRT. Al 25 de junio, solo 63 millones de líneas habían completado el trámite: el 39.1% del universo estimado, con cerca de 98 millones de números aún pendientes. Ante ese rezago, el organismo anunció una prórroga para las líneas de prepago, con un nuevo calendario que extiende el proceso hasta diciembre de 2026 según el último dígito del número telefónico.
Fuente: Infobae