La Asamblea de Estados Parte, máximo órgano de gobierno del Tribunal Penal Internacional (TPI), tomó la decisión este viernes de destituir al fiscal Karim Khan con una abrumadora mayoría, luego de que se presentaran acusaciones por conducta sexual inapropiada. El jurista de origen británico, sin embargo, ha rechazado categóricamente las denuncias en su contra.
Según informó Tayab Ali, uno de los abogados que representa a Khan en este proceso, «la Asamblea de Estados Parte ha votado a favor de destituir a Karim Khan del cargo de fiscal del Tribunal Penal Internacional». En sus declaraciones, el letrado calificó la resolución como una medida que «carece de fundamento legal».
El equipo legal del fiscal ha anticipado que impugnará la decisión, alegando que fue adoptada «a puerta cerrada» y sin el debido proceso. Hasta el momento, el TPI no ha emitido una confirmación oficial sobre la destitución. «El fiscal de esta corte ha sido destituido por votación ejecutiva mientras se encontraba bajo sanciones y bajo una inmensa presión política», manifestó Ali en un comunicado.
Las acusaciones contra Khan fueron presentadas por una empleada del TPI en la sede del tribunal en La Haya. En mayo de 2025, el fiscal se había apartado temporalmente del cargo para facilitar las investigaciones, aunque siempre mantuvo su inocencia.
En ese entonces, el magistrado argumentó que tanto él como la institución que lideraba eran víctimas «de un amplio abanico de ataques y amenazas» debido a su labor judicial. Entre los casos más polémicos que Khan impulsó se encuentran las órdenes de arresto contra el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y su exministro de Defensa, Yoav Gallant, así como contra tres altos mandos del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás).
La situación de Khan se agravó en febrero de 2025, cuando el gobierno de Estados Unidos impuso sanciones en su contra. Como represalia por las medidas adoptadas contra los líderes israelíes, Washington bloqueó sus bienes y activos, y suspendió la entrada al país norteamericano de altos funcionarios y trabajadores del TPI, incluyendo a sus familiares directos.
Reacción desde Israel
El canciller israelí, Gideon Saar, se pronunció este viernes a través de redes sociales para celebrar la decisión. En su mensaje, afirmó que el caso de Khan «ha expuesto la quiebra moral de un fiscal corrupto que se apresuró a presentar escandalosas órdenes de arresto contra el primer ministro de Israel y su ex ministro de Defensa, en un intento de desviar la atención de la grave conducta indebida que temía que fuera revelada».
Saar añadió que «estas fueron órdenes de arresto politizadas y escandalosas contra líderes electos de una democracia con un sistema legal independiente que defiende a sus ciudadanos contra el terror». El ministro concluyó que «estas órdenes, emitidas contra un país que ni siquiera es miembro de la CPI, nunca debieron solicitarse en primer lugar y deben revocarse de inmediato».
Fuente: Infobae