Los mercados estadounidenses iniciaron la jornada de este jueves con una marcada tendencia bajista. Según el análisis de la consultora Investig, los principales futuros estadounidenses reflejaron las siguientes pérdidas:
- Dow Jones: cayó 187 puntos (0,4%).
- S&P 500: retrocedió 26 puntos (0,4%).
- Nasdaq 100: disminuyó 123 puntos (0,4%).
Esta tendencia bajista se suma al cierre en negativo de la sesión anterior, con los inversores aguardando los balances de empresas clave del sector tecnológico.

La escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán ha disparado el precio del crudo, ante el temor a interrupciones en el suministro a través del estratégico Estrecho de Ormuz. La tensión se agrava con la amenaza de ataques de los hutíes, alineados con Teherán, contra buques saudíes en el Mar Rojo. El encarecimiento del petróleo vuelve a poner la inflación global en el centro del debate y anticipa posibles subidas de tipos de interés por parte de los bancos centrales.
El impacto de la inteligencia artificial en los gigantes tecnológicos
Dentro del sector tecnológico, Tesla reportó un giro drástico en sus finanzas. La compañía registró un flujo de caja libre negativo en el segundo trimestre del año, en el contexto de un viraje estratégico hacia la inteligencia artificial y la robótica. El gasto en este periodo ascendió a 5.800 millones de dólares, marcando inversiones de capital a gran escala. Elon Musk, al dirigirse a los inversores, calificó este ejercicio como un momento de desembolsos significativos, aunque defendió que esta apuesta será la base para obtener retornos excepcionales en el futuro.

A pesar de que Tesla consiguió aumentar sus ingresos, impulsados en parte por el desempeño de su unidad principal de automoción, la presión de la competencia y los elevados gastos llevaron el flujo de caja libre a -1.100 millones de dólares. Esta cifra representa la primera vez en dos años que el saldo entra en negativo. Tras conocerse estos datos, las acciones de Tesla cayeron más de un 4% en las operaciones posteriores al cierre.
En el caso de IBM, la empresa presentó unas expectativas de crecimiento de ingresos más moderadas para el año en curso. La compañía ahora anticipa un incremento anual de entre el 4% y el 5%, por debajo de la previsión inicial del 5%. Esta revisión se produce tras una semana en la que las acciones de IBM sufrieron una depreciación cercana a los 67.000 millones de dólares, consecuencia de la publicación anticipada de sus resultados trimestrales.
En el segundo trimestre, los ingresos de la división de infraestructura experimentaron una caída interanual del 7%, situándose en 3.800 millones de dólares. La reducción fue especialmente pronunciada en las ventas de mainframes para centros de datos, que descendieron un 42%.

El director ejecutivo, Arvind Krishna, atribuyó estos cambios a un proceso de transformación estructural, aunque señaló la capacidad de la empresa para acompañar a sus clientes en la adopción de soluciones de inteligencia artificial.
El caso de Alphabet y su apuesta por la inteligencia artificial
Por su parte, Alphabet, la empresa matriz de Google, ha elevado sus previsiones de gasto de capital para el año, reforzando su compromiso con el desarrollo de infraestructura para inteligencia artificial. La compañía planea destinar hasta 205.000 millones de dólares a este fin, por encima de los 190.000 millones inicialmente estimados. Esta estrategia se enmarca en un contexto donde las grandes tecnológicas, denominadas hyperscalers de IA, despliegan inversiones similares para consolidar su liderazgo en el sector.
El flujo de caja de Alphabet, tras operaciones e inversiones, se situó en -5.900 millones de dólares, un cambio relevante respecto a la última década. Según la directora financiera Anat Ashkanazi esta situación se debe al incremento de los gastos de capital, que en el segundo trimestre sumaron 45.000 millones de dólares, frente a los 36.000 millones del trimestre anterior.
Pese a la caída de más del 2% en el valor de sus acciones en operaciones fuera de horario, Alphabet mantiene una subida acumulada superior al 8% en lo que va de año.
Fuente: Infobae