Con el estreno de La Odisea, Christopher Nolan vuelve a demostrar su habilidad para generar producciones taquilleras que también conquistan por su calidad artística. En menos de una semana, la cinta ha recaudado cerca de 330 millones de dólares a nivel global, superando los 250 millones de su presupuesto, y ya ha sido calificada como “clásico” por medios como The New York Times, que la sitúa entre las mejores obras del director británico.
Más allá del éxito comercial, vale la pena detenerse en el mensaje que Nolan busca transmitir. Aunque adapta un texto de Homero escrito hace unos 2.800 años, La Odisea se presenta como una obra profundamente contemporánea y con una fuerte carga antibelicista. El gran héroe clásico aparece derrotado por los horrores que ha vivido y, en parte, provocado. Por eso ha llamado la atención uno de los diálogos finales, donde Odiseo le dice a su hijo Telémaco:
“Un nuevo amanecer iluminará el mundo sumido en la oscuridad. Y todos nuestros errores volverán a ser olvidados”.
Estas palabras resumen la interpretación que Christopher Nolan hace del mito de Homero. La Odisea se convierte en la historia de redención de un hombre que siente haber cometido las peores vilezas posibles (violar la ley de Zeus, eje central del filme). Su personaje finalmente halla esperanza, de ahí el nuevo amanecer, pero también es consciente de que el paso del tiempo ocultará sus fallos y provocará que la humanidad los repita, creando, por ejemplo, una bomba atómica que amenace con destruir la civilización.
El vínculo directo entre ‘La Odisea’ y ‘Oppenheimer’
Durante la promoción, Nolan reconoció en una entrevista con la revista Vulture que La Odisea y Oppenheimer “son prácticamente la misma historia”. Ambas abordan hombres atormentados por sus actos, y todo gira en torno a un arma decisiva en un conflicto: el caballo de Troya o la bomba nuclear. Tanto Odiseo como el científico cargan con una culpa que es parte central de su genialidad, aunque Ulises, a diferencia de Oppenheimer, logra escapar de ella.
Algunos actores notaron esa similitud durante el rodaje. Matt Damon declaró a Variety:
“En el ingenio de Oppenheimer se aprecian ecos de la astucia de Odiseo, así como las trágicas consecuencias de sus descubrimientos”.
Ambas producciones destacan por su carácter antibelicista. En la adaptación de Homero, la ley de Zeus es lo que impide que unos y otros se maten: la hospitalidad obliga a convivir.

Consultado por el mismo medio, Nolan confesó que le interesaba la idea de que “la interdependencia entre las personas” fuera “el fundamento y posiblemente la definición de la civilización”. En ese sentido, “tanto Oppenheimer como La Odisea nos muestran con qué frecuencia se ignora esto y, por lo tanto, cuán frágil es la civilización y cómo puede desmoronarse fácilmente”. Su nueva cinta llega en un contexto donde esa fragilidad se puede comprobar en distintas partes del mundo. “Siempre habrá una correspondencia entre lo que sucede en el mundo y lo que ocurre en la pantalla. No me gusta ser demasiado pretencioso ni didáctico al respecto. Lo que realmente quiero es entretener al público. Eso sigue siendo lo más valioso del cine”, concluyó Nolan.
Fuente: Infobae