El Museo Manta inaugurará el jueves 30 de julio, a las 18:00, una doble exposición que reúne dos propuestas artísticas centradas en el territorio y la memoria de la costa ecuatoriana: «Siete punto ocho», proyecto documental de las fotógrafas Misha Vallejo e Isadora Romero, y «La persistencia de lo frágil», exhibición individual del director audiovisual y fotógrafo venezolano-ecuatoriano Will Álava. En ambas exhibiciones se presentarán al público dos miradas complementarias sobre el paisaje, la resiliencia y la identidad costera de Manabí.
«Siete punto ocho»: memoria fotográfica a diez años del terremoto
Fotolibro y proyecto documental creado por los artistas y fotógrafos/as ecuatorianos/as Misha Vallejo e Isadora Romero, que capturaron imágenes con cámara instantánea en blanco y negro apenas una semana después del terremoto de 7.8 grados que sacudió la costa ecuatoriana el 16 de abril de 2016. A diferencia de los registros centrados en la destrucción y los escombros, el trabajo de Vallejo y Romero pone el foco en la memoria y la capacidad de resiliencia de las personas afectadas. El proyecto recopila instantáneas de las víctimas acompañadas de testimonios escritos por ellas mismas sobre sus propias imágenes, además de fotografías que contextualizan los lugares afectados por el sismo.
“La persistencia de lo frágil”, de Will Álava
La segunda muestra reúne dos series fotográficas del director audiovisual y fotógrafo Will Álava: «Flor de Combate» y «Piel de Ángel». Se trata de proyectos de carácter autoral que exploran el contexto de la costa ecuatoriana como territorio de paisajes, vínculos, afectos y cuestionamientos.
A través del uso de la ficción, Álava propone escenarios oníricos que permiten atravesar la realidad desde lo sensorial, ofreciendo una perspectiva enraizada en la identidad de la región costera manabita.
Ambas exposiciones proponen un recorrido que combina memoria histórica y exploración simbólica del paisaje manabita, reforzando el papel del Museo Manta como espacio de reflexión sobre la identidad y la experiencia colectiva de la región.
Ambos eventos son de acceso libre y están dirigidos a toda la comunidad. El museo reafirma así su compromiso con la preservación y difusión del patrimonio cultural de Manabí, situando la identidad del territorio en el centro de su programación.