La frontera sur de Ecuador, históricamente marcada por el comercio binacional y la paz diplomática, ha mutado en un escenario de guerra abierta. Durante el primer semestre de 2026, la provincia de El Oro se ha consolidado como el nuevo epicentro de la violencia criminal en el país.
Mientras que a nivel nacional se registró una caída del 10.83% en las muertes violentas durante los primeros seis meses de 2026, El Oro quebró esta estadística con un incremento del 63.32%. En términos absolutos, la provincia pasó de 319 víctimas en el primer semestre de 2025 a 521 en el mismo periodo de 2026.
Este fenómeno es especialmente crítico en los cantones fronterizos. Por ejemplo, en Huaquillas el cantón pasó de 50 homicidios en el primer semestre de 2025 a 76 asesinatos en el mismo periodo de 2026.
Mientras que en el cantón Arenillas, las cifras prácticamente se duplicaron, pasando de 19 crímenes en la primera mitad de 2025 a 37 en el presente año. Y en Machala se pasó de 55 crímenes, en el primer semestre de 2025, a 223 asesinatos en el mismo periodo de 2026.
El imán del crimen
¿Por qué la violencia se ha ensañado con esta zona? Expertos en temas de seguridad señalan que el puerto de Puerto Bolívar, ubicado en Machala, es utilizado por narcotraficantes para enviar la cocaína a mercado internacional, pero también para el tráfico de armas que fluyen desde Perú.
Pero no es todo. La situación en la frontera sur también responde a dinámicas transnacionales. Investigaciones académicas sugieren que la presión militar ejercida en la frontera norte (Esmeraldas) provocó un “efecto globo”, desplazando las estructuras criminales hacia el sur, donde la vigilancia estatal ha sido históricamente menor.
Tras la paz de 1998 con Perú, el Estado ecuatoriano redujo su contingente militar en la zona, lo que derivó en una soberanía permeable. “La falta de controles técnicos, como tener escáneres en los puertos y fronteras, convirtió a esa integración en una oportunidad para la penetración del crimen organizado transnacional”, señala el estudio académico “La inseguridad y violencia en Ecuador analizada desde el periodismo digital y de datos”.
Incluso desde el lado peruano, la preocupación crece. Francisco Yampis, alcalde de la localidad fronteriza de Condorcanqui, denunció en radio Exitosa que la banda criminal Los Choneros han entrado “más de 30 kilómetros” en Perú, por intereses en la minería ilegal.
Así, para los habitantes de Huaquillas y Arenillas, la frontera sur ya no es solo una línea de intercambio comercial, sino un corredor donde los grupos criminales iniciaron una guerra que ha convertido al sur del Ecuador en una zona peligrosa.
Si bien las autoridades han advertido que miembros de Los Choneros operan dentro de Perú, en el sector fronterizo de Ecuador también se ha evidenciado la presencia de grupos criminales como Los Lobos y los Saobox.
Radio Pichincha