Este miércoles 22 de julio se conmemora el Día Mundial del Cerebro, una fecha que coincide con el inicio de las vacaciones de invierno en Argentina, momento en el que miles de personas emprenden viajes por carretera. A propósito de esta celebración, especialistas en seguridad vial recuerdan a los conductores que el descanso adecuado es clave para evitar siniestros en las rutas.
Los expertos en seguridad vial advierten que no basta con revisar el estado mecánico del vehículo ni cumplir las normas de tránsito. El funcionamiento del cerebro es un factor que aún se subestima al analizar las causas de los accidentes de tránsito, según coinciden diversas investigaciones.

Recorrer largas distancias, como sucede en la mayoría de los viajes de vacaciones de invierno, suele demandar más de 12 horas de ruta. En esta época, con días más cortos, un trayecto así inevitablemente incluye un amanecer o un anochecer al volante. Si el viaje se dirige hacia el oeste, salir de madrugada es menos riesgoso porque el sol queda detrás, pero el cambio brusco de luz puede provocar somnolencia por la claridad repentina.
De igual forma, cuando después de manejar muchas horas bajo la luz del día la oscuridad del atardecer limita la visión a lo que alumbran los faros, un estado de cansancio repentino suele afectar al conductor. Por ello, tanto al amanecer como al anochecer, se recomienda una pausa para relajar la vista y continuar el viaje con la nueva condición lumínica.
Las cifras respaldan esta advertencia. En un vehículo circulando a 120 km/h, una pérdida de atención de apenas tres segundos equivale a recorrer cerca de 100 metros sin control efectivo del automóvil. Esa distancia es suficiente para que cualquier error derive en un accidente de tránsito con consecuencias fatales.
Otros datos contundentes: según estudios de Dawson & Reid, retomados por los Centers for Disease Control and Prevention (CDC), permanecer despierto al volante entre 17 y 19 horas deteriora el rendimiento cognitivo hasta un nivel comparable al de una persona con una alcoholemia cercana al 0,05%.
La falta de sueño no es el único enemigo de la seguridad vial, pero en viajes largos se convierte en un factor determinante de muchas situaciones de peligro. Investigaciones publicadas entre 2023 y 2025 en las revistas Human Factors, Accident Analysis & Prevention y Transportation Research Part F señalan que la sobrecarga cognitiva, el estrés, las preocupaciones laborales o los conflictos personales también reducen la capacidad del cerebro para procesar la información del entorno.
Con estos estudios se puede afirmar que una persona puede mantener la vista sobre la ruta y, aun así, no registrar un peligro a tiempo porque gran parte de sus recursos mentales están ocupados en otros asuntos.
Recomendaciones para mantener el cerebro alerta
Fernando Rodríguez, especialista en Seguridad Vial y Derecho del Seguro, detalló algunas maneras de mantener el cerebro en condiciones para conducir:
- Dormir entre siete y nueve horas antes de un viaje largo.
- Evitar manejar después de jornadas extensas de trabajo o con signos de agotamiento.
- Realizar pausas cada dos horas o aproximadamente cada 160 kilómetros.
- Comer liviano antes de salir y evitar comidas abundantes que favorezcan la somnolencia.
- No consumir alcohol la noche previa a un viaje, ya que puede deteriorar la calidad del sueño y afectar el estado de alerta al día siguiente.
- Si el trayecto es largo, viajar acompañado por alguien que pueda advertir signos de cansancio.
- Ante bostezos frecuentes, dificultad para mantener la concentración o sensación de pesadez en los párpados, detenerse en un lugar seguro y descansar.
Según el informe preliminar de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) sobre accidentes fatales en 2025, en Argentina se registraron 4.060 víctimas en 3.255 siniestros viales.
“Muchas veces se habla de fallas mecánicas o de incumplimiento de las normas, pero existe un factor previo que suele pasar desapercibido: el estado físico y mental del conductor. Un cerebro fatigado procesa más lentamente la información, tarda más en reaccionar y puede tomar decisiones equivocadas frente a situaciones inesperadas. La prevención empieza mucho antes de encender el motor”, detalló el especialista.
Fuente: Infobae