Controladora aérea que recibió a la Selección Argentina: “Fue un mimo de Dios”

La Selección Argentina recibió un saludo especial al retornar al territorio nacional. La encargada de transmitir el mensaje fue la controladora aérea Paula Carrevedo, desde el Centro de Control Aéreo del Aeropuerto Internacional Ingeniero Ambrosio Taravella. Este hecho ocurrió durante el aterrizaje del avión que trajo de vuelta al equipo tras su participación en el Mundial.

Carrevedo se dirigió a los futbolistas para agradecerles por “representar el espíritu argentino, devolvernos la fe y hacernos creer una y otra vez”. La profesional sintetizó el sentimiento popular al afirmar: “Sean eternos los laureles que la Scaloneta supo conseguir”.

La transmisión de estas palabras no formó parte de los procedimientos habituales del control aéreo. Carrevedo explicó a Infobae en Vivo que el gesto surgió de manera espontánea.

El origen y la elaboración del mensaje

Carrevedo indicó que desconocía que la selección llegaría durante su jornada laboral. Según detalló, “nunca trabajo a la tarde, siempre trabajo a la mañana”. Su compañera de guardia, Clarisa Vega, le avisó minutos antes de la aproximación del vuelo. Carrevedo recordó: “La compañera con la que iba a trabajar me dice: ‘Yo soñé con este momento toda la noche. Tengo las palabras’. Le dije: ‘Escribímelas ya’”.

Ambas trabajadoras del Centro de Control Aéreo acordaron que Carrevedo sería la voz y Vega la redactora, construyendo el texto de manera colaborativa. La controladora calificó el gesto como “un mensaje de equipo”, resaltando la participación de todos los presentes en la sala, quienes no aparecen en el video que se viralizó.

Paula Carrevedo explicó que pudo comunicarse con la Selección Argentina cuando el vuelo internacional cruzó la frontera e ingresó al país (Argentina). EFE/ STR

El saludo se realizó poco después de que la aeronave ingresara al espacio aéreo nacional. Carrevedo aclaró que, desde su puesto, puede comunicarse con vuelos internacionales al entrar al país. “Por eso es que yo puedo hablar con la selección ni bien entra y cruza la frontera argentina”, explicó.

La controladora se refirió al impacto personal de lo sucedido. Expresó su agradecimiento por la oportunidad y dijo sentirse privilegiada. “Fue un mimo de Dios para mí”, declaró, haciendo alusión a su fe religiosa.

Reacciones y emociones en el Centro de Control

Después de emitir el mensaje, la emoción se apoderó del ambiente en la sala. Carrevedo aseguró que no pudo dormir durante la noche siguiente al evento y que sentía “la cara dolorida de tanto sonreír”. Rememoró: “En ese momento no había mucho tránsito, entonces pude soltar el micro casco y nos abrazamos. Todos los compañeros gritaron”.

La controladora aérea dijo que el episodio fue un hecho excepcional en sus diecisiete años de carrera por los protocolos de comunicación en frecuencia EFE/ Juan Ignacio Roncoroni

La respuesta al mensaje fue instantánea. Usuarios de redes sociales compartieron el texto y lo emplearon como muestra de agradecimiento hacia el equipo. Carrevedo contó que recibió preguntas sobre cómo logró mantener la compostura. “Lloré mucho antes de ir al turno, sin saber que esto iba a pasar”, confesó.

Afirmó que guardó el texto original en su teléfono. El mensaje se convirtió en uno de los instantes más comentados tras el regreso de la delegación.

Un suceso extraordinario en la rutina profesional

En sus diecisiete años de experiencia como controladora, Carrevedo manifestó que nunca había realizado un saludo similar. “Quizás alguna vez mandé un mensaje a alguien famoso, pero nunca que te pongan al aire y te escuchen”, indicó. Consideró que lo vivido fue “histórico” e “inolvidable” para todo el equipo.

Paula Carrevedo señaló que el comandante del vuelo permitió la interacción y que esa autorización hizo posible el saludo a la Selección Argentina

Sostuvo que existen procedimientos rigurosos para la comunicación en frecuencia, lo que hace excepcional la posibilidad de efectuar un saludo de esta naturaleza. La situación se concretó, en parte, gracias a que el comandante del vuelo autorizó la interacción. Carrevedo afirmó: “El comandante también lo permitió, porque si el piloto no quiere y no te da bolilla y te corta el rostro, no pasa”.

El episodio no tiene precedentes recientes en el Centro de Control Aéreo. La controladora valoró la oportunidad y la atribuyó a una coincidencia de turnos y disposición del equipo. “Me tocó estar en la frecuencia justo”, concluyó.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK