Un fenómeno conocido como desoxigenación acuática está causando la reducción progresiva del oxígeno en cuerpos de agua de todo el planeta, poniendo en riesgo la biodiversidad marina y dulceacuícola, así como los mecanismos que regulan el clima. Científicos de la Universidad de California en San Diego y la Institución Scripps de Oceanografía han alertado sobre las graves consecuencias a largo plazo de esta tendencia.
De acuerdo con una investigación publicada el 30 de junio de 2026 en la revista Limnology and Oceanography, la disminución del oxígeno disuelto se ha acelerado en las últimas décadas. Esta pérdida, que podría mantenerse durante siglos, afecta a organismos de todos los niveles tróficos y representa un riesgo para la biodiversidad y los procesos que moderan el clima terrestre.
Desoxigenación acuática: un peligro creciente entre otras crisis planetarias

El término desoxigenación acuática se refiere a la reducción del oxígeno disponible en ambientes marinos y de agua dulce. Según el informe, este proceso constituye un desafío global vinculado al cambio climático, la acidificación oceánica, la contaminación química y la pérdida de biodiversidad.
El marco de los Límites Planetarios, presentado en 2009, identifica nueve procesos fundamentales para la estabilidad de la Tierra. Los científicos sostienen que la caída del oxígeno debe integrarse formalmente en este esquema. Lisa Levin, oceanógrafa de Scripps, afirmó:
“Incorporar la desoxigenación acuática al marco de los Límites Planetarios permitirá comprender mejor sus impactos en la estabilidad de la Tierra”.
El deterioro de la calidad del agua y la reducción del oxígeno no solo alteran ecosistemas acuáticos, sino que también debilitan los mecanismos naturales que regulan el clima. Los investigadores urgen a los tomadores de decisiones a considerar esta amenaza junto con otras crisis planetarias, y no como un fenómeno aislado.
Calentamiento global y contaminación: causas principales de la pérdida de oxígeno

El informe señala que el incremento de las temperaturas globales y la contaminación por nutrientes son los principales impulsores de la reducción del oxígeno. El calentamiento superficial del océano dificulta la mezcla y ventilación de capas profundas, mientras que el exceso de nutrientes favorece la proliferación de algas, que consumen oxígeno al descomponerse.
Esta dinámica afecta la capacidad de los ecosistemas para sostener diversas formas de vida. Las especies más sensibles enfrentan condiciones adversas, y las cadenas alimentarias sufren alteraciones desde organismos microscópicos hasta grandes depredadores como peces y tiburones.
Los mamíferos marinos también resultan afectados, aunque respiran aire en la superficie, debido a que la escasez de oxígeno reduce la disponibilidad de sus presas y transforma sus hábitats. Según el reporte:
“La salud y la estabilidad de nuestro planeta dependen de los ecosistemas acuáticos, que precisan oxígeno para funcionar con normalidad”.
Implicaciones para la biodiversidad y la regulación climática

La revisión liderada por la investigadora Erica Ferrer subraya que la desoxigenación acuática amenaza la biodiversidad y debilita los procesos naturales que ayudan a regular el clima. La alteración de ciclos biogeoquímicos como el del nitrógeno y el debilitamiento de los sumideros de carbono ponen en riesgo la capacidad del planeta para enfrentar el calentamiento global.
El estudio enfatiza que algunos impactos podrían ser irreversibles durante la vida humana. Ferrer declaró a Science Daily:
“Mitigar los efectos de la desoxigenación representa un componente clave para mantener la biodiversidad y el clima”.
La publicación fue posible gracias al apoyo de la Fundación Nacional de Ciencias y fondos de la UC Santa Cruz y la UC Santa Bárbara. Los autores esperan promover una acción coordinada entre la comunidad científica y los responsables políticos, y que la desoxigenación reciba atención prioritaria en la agenda ambiental internacional.
Fuente: Infobae