El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado que su país «golpeó muy duro» a Irán con los recientes bombardeos, afirmando que estas acciones se realizaron «en honor» a los militares estadounidenses que perdieron la vida en un ataque contra una base en Jordania. Estas declaraciones se enmarcan en la escalada de hostilidades de los últimos días.
«Les hemos golpeado muy duro esta noche, y lo hicimos en honor de los probablemente tres (militares muertos). Probablemente son tres y no dos grandes patriotas», sostuvo el mandatario. Esto ocurre luego de que el Ejército estadounidense confirmara inicialmente dos fallecidos y un desaparecido, para después informar sobre el hallazgo de «restos no identificados» en el lugar del ataque, los cuales podrían pertenecer al tercer soldado.
Trump insistió en que los soldados caídos «estaban luchando para lograr que Irán no se haga con armas nucleares» y recalcó que el país persa «ha sufrido daños graves». «Han perdido casi todo a nivel militar. Les queda poco. Tienen algunos misiles, algunos drones y algo de capacidad de fabricación», detalló el presidente norteamericano.
En medio de las tensiones, Trump también se refirió al control del estratégico estrecho de Ormuz: «Controlamos el estrecho, ellos no controlan nada. Veremos qué pasa». Estas declaraciones se producen a pesar del alto el fuego pactado en abril y el memorando de entendimiento firmado en junio, en un contexto donde crece el temor a un colapso de las negociaciones y el estallido de un nuevo conflicto a gran escala en Oriente Próximo.
Por su parte, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, lamentó la muerte de los militares en Jordania, ocurrida después de que «un misil lograra atravesar» los sistemas de defensa antiaérea. «Derribamos casi todos los misiles, pero uno pasó y golpeó el lugar equivocado. Nuestros corazones están con las familias de los héroes que pagaron el máximo precio», expresó.
Rubio también se refirió a la muerte de otro militar en Irak durante una actividad de desactivación de explosivos. «Creo que a veces, cuando nos fijamos en estas cosas, olvidamos, damos por sentado, que nuestras Fuerzas Armadas son muy eficaces, pero la misión que llevan a cabo es muy, muy peligrosa», señaló. «Ha habido personas que han perdido la vida durante el entrenamiento. Nada de lo que hacen las Fuerzas Armadas es seguro. Todo es inherentemente peligroso», añadió, antes de expresar el «agradecimiento» de la población estadounidense a los «heroicos uniformados al servicio del país».
Hasta la fecha, las autoridades estadounidenses han confirmado la muerte de 17 militares a causa del conflicto con Irán, que se intensificó después de que Estados Unidos e Israel lanzaran una ofensiva por sorpresa el 28 de febrero, en plenas negociaciones entre Washington y Teherán para lograr un nuevo acuerdo nuclear.
Fuente: Infobae