En una amplia operación de seguridad, las autoridades turcas han detenido a 119 personas acusadas de mantener vínculos con el Estado Islámico, según confirmó el Ministerio del Interior en un comunicado oficial. Los operativos se ejecutaron simultáneamente en 30 provincias del país, abarcando ciudades clave como Adana, Ankara, Estambul, Diyarbakir, Gaziantep, Hatay, Konya y Sanliurfa.
Los detenidos enfrentan cargos por pertenencia al grupo yihadista, difusión de propaganda a través de redes sociales y financiación de la organización criminal mediante supuestas “organizaciones caritativas” utilizadas como intermediarias. Las autoridades señalaron que estas actividades ilegales fueron monitoreadas durante meses antes de concretar las redadas.
Las operaciones fueron dirigidas por los mandos provinciales de la Gendarmería, en estrecha colaboración con el Departamento Antiterrorista y la Fiscalía. Durante los allanamientos, los agentes incautaron documentos organizativos y material digital relacionado con la agrupación, elementos que serán clave en el proceso judicial.
“Los 119 sospechosos fueron detenidos en operaciones desarrolladas en las provincias de Adana, Agri, Ankara, Antalia, Aidin, Balikesir, Batman, Burdur, Bursa, Diyarbakir, Elazig, Erzincan, Gaziantep, Hatay, Igdir, Estambul, Karaman, Kastamonu, Kirklareli, Kilis, Kocaeli, Konya, Mardin, Mugla, Mus, Nigde, Samsun, Sanliurfa, Tekirdag y Van”, detalló el Ministerio.
En un mensaje de reconocimiento, el Ministerio del Interior agregó: “Felicitamos a nuestra heroica Gendarmería, al Departamento (Antiterrorista), a la Fiscalía y a todo el que ha contribuido”. Cabe recordar que, hace apenas dos semanas, un individuo vinculado al Estado Islámico murió en un tiroteo previo a la cumbre de la OTAN. Tras ese incidente, las fuerzas de seguridad ya habían detenido a 209 personas supuestamente relacionadas con el grupo yihadista.

Paralelamente, en Marruecos se registró otro golpe contra la organización terrorista. Hace once días, las autoridades marroquíes detuvieron a diez presuntos integrantes de una red vinculada al Estado Islámico, quienes contaban con planes “avanzados” para perpetrar atentados en el país. La Dirección General de la Vigilancia del Territorio (DGST) informó que la operación, basada en información precisa de inteligencia, permitió desarticular “planes terroristas altamente peligrosos que estaban en una etapa avanzada de preparación”.
Las fuerzas de seguridad realizaron redadas simultáneas en ciudades como Casablanca, Agadir, Tarudant, El Hayeb, Tetuán, Fkí ben Salá y Safi, donde arrestaron a los diez sospechosos. Entre los detenidos figura una persona que ya había estado en prisión por delitos de terrorismo y un menor de edad. Durante los registros, los agentes incautaron armas blancas, uniformes militares, material digital, documentos con contenido extremista e instrucciones sobre la fabricación de artefactos explosivos.
La DGST indicó que los investigadores localizaron dos grabaciones con la jura de lealtad al Estado Islámico y amenazas explícitas sobre la comisión de actos de sabotaje en Marruecos. También se incautó un vehículo que, según las pesquisas, “iba a ser utilizado en un ataque contra objetivos e instalaciones sensibles”. El rodado, encontrado en un almacén en Inezgane, contenía bombonas de butano y ollas a presión con clavos y cables eléctricos, preparados para ser usados como metralla.

Las investigaciones permitieron determinar que el líder de la célula distribuyó funciones conforme a instrucciones del Estado Islámico. Algunos miembros se encargaron de seleccionar objetivos, otros realizaron vigilancia y reconocimiento, y un grupo se dedicó a la compra de materiales necesarios para los atentados.
La DGST anunció que las pesquisas continúan para esclarecer posibles vínculos de la célula con la rama del Estado Islámico activa en el Sahel, así como para identificar el alcance nacional e internacional de la red desarticulada.
Fuente: Infobae