El Puerto de La Libertad fue el escenario de la Cumbre Continental de Gastronomía de América, un evento que congregó a chefs y representantes culinarios de once naciones. Durante la jornada, los asistentes disfrutaron de una muestra representativa de la riqueza gastronómica del continente, con platos preparados al instante y la oportunidad de conversar con los autores de cada creación.
Organizada por el movimiento K’ooben, con el respaldo de la Corporación Salvadoreña de Turismo y el Ministerio de Turismo, esta fue la segunda edición consecutiva del encuentro. Desde su inicio, el muelle registró una afluencia constante de público. Personas de diversas regiones y turistas internacionales recorrieron los stands de los países participantes, atraídos por la variedad de insumos autóctonos y la destreza de más de 27 chefs. En esta ocasión, Bolivia y Perú se sumaron a la lista de naciones representadas, enriqueciendo el repertorio de sabores y métodos culinarios.

Cada puesto ofreció platos típicos de sus respectivos países, elaborados con productos de temporada y técnicas ancestrales. El ambiente se complementó con la participación de egresados del programa Gastro-Lab Surf City, quienes apoyaron en la preparación y presentación de los alimentos, consolidando su capacitación profesional. Estas actividades propiciaron un contacto directo entre los cocineros y el público, fomentando el intercambio de saberes y la apreciación de la cocina regional.
Además de las degustaciones, la agenda incluyó espectáculos artísticos que aportaron color y vitalidad a la jornada. Danzas folclóricas, música en vivo y exhibiciones sobre la historia de los ingredientes acompañaron la oferta gastronómica. Así, la cumbre no solo fungió como escaparate de productos y técnicas, sino también como un foro para el diálogo cultural.

El desarrollo del evento generó un efecto favorable en diversos sectores económicos de El Salvador. La afluencia de visitantes nacionales y extranjeros elevó la demanda de servicios turísticos, como alojamiento, transporte y la compra de artesanías o productos agrícolas locales. Pequeños comercios cercanos al muelle reportaron un aumento en sus ingresos durante los días de la cumbre. La cobertura mediática contribuyó a posicionar al país como un destino capaz de acoger iniciativas internacionales de envergadura.
El Puerto de La Libertad se ubica en la zona denominada Surf City 1, uno de los polos turísticos que concentra el mayor número de visitantes en El Salvador. La rehabilitación y modernización del muelle ha facilitado la organización de eventos como este, dinamizando la economía local y generando oportunidades para emprendedores y trabajadores del rubro servicios. La colaboración entre entidades públicas y privadas fue clave para asegurar la logística y la seguridad durante el encuentro.

En años anteriores, la participación de El Salvador en festivales gastronómicos internacionales era escasa. La consolidación de este evento ha permitido fortalecer la imagen del país como anfitrión y referente en la promoción de la cultura culinaria del continente. Organismos como la Corporación Salvadoreña de Turismo y el Ministerio de Turismo han resaltado la importancia de estos encuentros para impulsar el desarrollo local y proyectar la riqueza cultural salvadoreña a una audiencia global.

La Cumbre Continental de Gastronomía de América se consolida como un espacio de reunión para chefs, estudiantes, empresarios y aficionados a la cocina.
Fuente: Infobae