Dos trabajadores del Servicio Forestal de Estados Unidos vivieron una situación de máxima tensión al ser privados de su libertad por más de 12 horas en una apartada zona del norte de California, cerca de la localidad de Mount Shasta.
El suceso, que movilizó a múltiples agencias federales y locales, concluyó con la liberación de los empleados y el arresto de dos individuos armados, identificados como padre e hijo.
Los secuestradores portaban rifles, cuchillos y supuestas granadas, y mantuvieron a las víctimas atadas dentro de un tráiler aislado, según los reportes oficiales.

Los hechos comenzaron durante la mañana del jueves, mientras los empleados realizaban labores de campo habituales en el bosque nacional Shasta-Trinity.
Los trabajadores fueron sorprendidos y reducidos mientras cumplían con sus funciones estacionales de rutina.
El sheriff del condado de Siskiyou, Jeremiah LaRue, informó que el operativo se activó después de que funcionarios del Servicio Forestal recibieran el aviso de uno de los sospechosos, Joseph Charles Henrichsen, quien manifestó su deseo de hablar con el FBI y advirtió sobre la presencia de armas y municiones en el lugar.

Operativo coordinado en condiciones extremas
La intervención incluyó a negociadores, un equipo SWAT, francotiradores, una brigada antibombas y drones para ubicar el tráiler donde estaban retenidos los empleados, según confirmó el jefe del Servicio Forestal, Tom Schultz.
El rescate se llevó a cabo en un terreno de difícil acceso, con caminos angostos y accidentados, lo que dificultó la llegada de los equipos de emergencia. El sheriff del condado de Shasta, Michael Johnson, destacó que la ubicación remota y las condiciones geográficas representaron un desafío adicional.
Las negociaciones directas con los captores, Joseph Charles Henrichsen y su hijo adulto Phoenix Henrichsen, comenzaron poco después de las 16:00. Durante casi 10 horas, las autoridades mantuvieron contacto hasta lograr la liberación de los trabajadores poco antes de las 2:00 del viernes.
Cuarenta minutos después, los sospechosos salieron del tráiler armados con un fusil tipo AR-15 y cuchillos, y afirmaron poseer granadas.

Ambos fueron arrestados sin que se produjeran heridos, un desenlace calificado por Brian Tosch, agente especial interino a cargo de la oficina del FBI en Sacramento, como poco frecuente en situaciones de este tipo.
“Situaciones de crisis como esta no suelen terminar con todos abandonando el lugar sanos y salvos”, destacó Tosch en declaraciones a la prensa.
El director del FBI, Kash Patel, expresó su reconocimiento al trabajo inmediato y profesional de los equipos federales que participaron en el operativo.

Investigación y cargos federales en curso
La investigación sigue abierta para esclarecer las motivaciones del secuestro. Hasta el sábado por la tarde, las autoridades no habían confirmado si los Henrichsen eran propietarios o residentes del tráiler, ni se habían presentado cargos formales en los registros judiciales en línea.
El fiscal federal del distrito este de California, Eric Grant, anunció que los detenidos enfrentarán acusaciones de secuestro de empleados federales, un delito procesado en la jurisdicción federal.
Por ahora, las autoridades no han divulgado un móvil concreto, lo que mantiene abiertas varias líneas de investigación.

Tom Schultz remarcó que las víctimas no realizaban patrullajes de seguridad, sino trabajo estacional de rutina.
“No estaban patrullando allí, solo iban a hacer su trabajo. Era trabajo estacional que hacían de forma regular”, aclaró Schultz.
Los hechos ocurrieron en las inmediaciones de Gunboot Lake, dentro del bosque nacional Shasta-Trinity, una región conocida por su difícil acceso y baja densidad de población.
La comunidad local y las autoridades federales expresaron su alivio por la liberación ilesa de los empleados y la resolución pacífica del incidente. El caso sigue bajo investigación, con la expectativa de que los responsables comparezcan ante la justicia en los próximos días.
Fuente: Infobae