Error de 38 años: dos hombres descubren que fueron cambiados al nacer en EE.UU.

Un hecho insólito ha salido a la luz en Dakota del Norte, donde una demanda judicial ha revelado que dos hombres de 38 años, Kyle Bylin y Jeremy Morrison, fueron intercambiados accidentalmente al nacer en el Unity Medical Center y crecieron con las familias biológicas del otro. El caso, que ha conmocionado a la opinión pública, fue reportado por diversos medios internacionales.

Kyle fue criado por Evelyn Newton y Keith Bylin (Kyle Bylin vía AP).

La historia comenzó cuando Bylin, gracias a una prueba casera de ADN que recibió como regalo sorpresa durante un intercambio navideño, logró dar con su familia biológica. El examen lo llevó hasta una tía biológica en una plataforma de genealogía. A partir de ahí, el sobrino de esa mujer, Morrison, también se sometió a un análisis genético que arrojó resultados concluyentes sobre el error.

La demanda, presentada la semana pasada ante un tribunal estatal, sostiene que Bylin y Morrison fueron los únicos bebés nacidos el 26 de enero de 1988 en el centro médico. Los abogados argumentan que el intercambio solo pudo ocurrir allí, ya que las familias no crecieron en la misma zona como para que el error se hubiera dado en otro lugar, como una guardería.

Las dos familias involucradas alegan daños morales derivados de negligencia y mala praxis médica. El abogado Tim O’Keefe señaló que intentó, durante un año, llegar a un acuerdo económico antes de llevar el caso a la Justicia.

El impacto del ADN en dos vidas paralelas

Desde su nacimiento, Jeremy creció con Elizabeth O’Toole y Terry Morrison, mientras que Kyle lo hizo con Evelyn Newton y Keith Bylin. Al conocer los resultados de las pruebas, la vida de ambas familias dio un vuelco total. Bylin declaró a la prensa:

“Fue entonces cuando me explotó la cabeza por completo. Nunca habríamos imaginado que realmente había ocurrido un intercambio al nacer”.

Evelyn Newton, la madre que crió a Kyle, comentó que nunca sospechó que no fuera su hijo biológico. Aunque el resto de la familia inmediata tenía el pelo claro y él oscuro, su entonces esposo Keith Bylin tenía parientes con ese rasgo y ella misma, al ser adoptada, no conocía la apariencia de sus propios familiares de sangre.

Por su parte, Morrison expresó que quedó plenamente convencido cuando vio una foto del hermano de Bylin y notó un gran parecido físico. Recordó que, desde niño, sentía que no se parecía a nadie en su familia:

“No tenía a nadie que se pareciera a mí en mi familia. Yo era ese niño rubio que destacaba en una familia llena de gente de pelo castaño”.

Jeremy Morrison afirmó que su vida habría sido distinta con sus padres biológicos y que probablemente habría seguido en Dakota del Norte (Foto AP/Thomas Peipert).

El peso de los años perdidos y los nuevos lazos

A pesar de amar a su hijo y considerarlo propio, Newton expresó su dolor con crudeza:

“Siento que me han robado la vida que debería haber tenido con mi hijo biológico. No se pueden recuperar 35 años perdidos. Los primeros pasos, conducir un coche, casarse… ¿cómo se compensa eso?”.

Morrison, que hoy reside en Colorado City y trabaja como inspector de soldadura para una empresa de energía eólica, aseguró que su infancia fue buena y que no cambió la forma en que ve a los padres con los que creció.

“Fui querido. Practiqué deportes. Me fue bien en la escuela. Una prueba de ADN no va a borrar 38 años de recuerdos”.

Sin embargo, sostuvo que su vida habría sido distinta si hubiera regresado a casa con sus padres biológicos. Consideró que probablemente no estaría hoy en Colorado y que habría trabajado en la granja de cereales de Dakota del Norte junto a un hermano mayor que no supo que tenía.

Bylin, quien siguió una carrera académica lejos de Dakota del Norte, manifestó que el hallazgo alteró su manera de entender las diferencias que sentía dentro de su entorno familiar. Durante años, pensó que las discusiones políticas en la cena de Acción de Gracias eran solo una costumbre familiar, hasta que la revelación genética dio otro sentido a esa distancia. Señaló:

“Te quedás agitando el puño, preguntándote: ¿Cómo puede ser esta mi familia? ¿Cómo puedo ser tan diferente de ellos? Resulta que somos personas totalmente diferentes, punto”.

Kyle Bylin con una computadora en Adams, Dakota del Norte, en la década de 1990 (Foto familiar vía AP).

Los dos hombres ya conocieron a sus padres biológicos y describieron esos encuentros como cordiales, pero incómodos. Todavía no se reunieron entre sí en persona, pero hablaron por teléfono. Según Bylin, el grupo intenta mantenerse unido:

“Hemos intentado unirnos como grupo y reconocer que, pase lo que pase, esto puede generar problemas sociales de diversas maneras. Todos están conociendo a gente que no conocían antes”.

Morrison agregó que aún intenta construir esas nuevas relaciones:

“Ahora sé la verdad, pero seguimos trabajando para reconstruir las relaciones. Es decir, no puedo retroceder en el tiempo y reconstruir lo que ya se perdió. Es un proceso continuo”.

Miembros de la familia de Kyle Bylin en Adams, Dakota del Norte, en la década de 1990. De izquierda a derecha: Bud Bylin, Darren Bylin, Kyle Bylin y Keith Bylin (Foto familiar vía AP).

La postura del Unity Medical Center ante la falta de evidencias

En un comunicado, Unity Medical Center indicó que trabaja para comprender mejor una situación “muy inusual” que involucra a dos hombres nacidos el mismo día en el hospital en 1988. El centro expresó su simpatía con las familias, aunque insistió en que no encontró pruebas que respalden las acusaciones.

El centro médico añadió:

“Lamentablemente, debido al paso de casi cuatro décadas, los registros médicos y de personal que podrían haber aportado mayor claridad ya no existen, y ningún miembro del equipo de parto de aquella época trabaja actualmente en el hospital”.

No obstante, Bylin, nacido biológicamente como Jeremy Morrison, conserva incluso una pulsera del hospital que lo identificaba de forma errónea como Kyle Bylin.

Fuente: Infobae

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