La instantánea de un Lamine Yamal recién nacido al lado de un joven Lionel Messi se ha transformado en una de las imágenes deportivas más viralizadas a nivel global. El fotoperiodista Joan Monfort, en declaraciones a El Desmarque, detalló que la fotografía fue posible gracias a un sorteo organizado por UNICEF en el vecindario donde residía la familia de Lamine, lo que les permitió obtener el privilegio de posar con el astro argentino.
“Messi tenía 20 años, sí. 20 años y tres meses Lamine. UNICEF creo que hizo un sorteo en donde vivía Lamine y les tocó a ellos retratarse con Messi. Ahí empieza todo, porque al final les podía haber tocado estar con Ronaldinho o con Eto’o o con Henry, pero les tocó con Messi”, relató Monfort. Esta imagen, que hoy da la vuelta al mundo, ha sido comentada incluso por el alcalde de Nueva York, Mamdani, quien admitió haber creído inicialmente que se trataba de una creación de inteligencia artificial.
La relevancia de la fotografía se magnifica en el presente, cuando ambos protagonistas han escalado a la cima del fútbol y se enfrentan en una final de un torneo internacional. “Lo que nadie sabía es que uno se convertiría en uno de los mejores deportistas de la historia y el otro podría ser un posible heredero, ¿no? Ahora, claro, los dos han llegado…los dos ganan sus competiciones y ahora han llegado los dos a una final de un mundial, se encontrarán”, reflexionó el fotoperiodista.
El montaje de la sesión fotográfica
El encargo, que en principio parecía una tarea sencilla, sorprendió al profesional por la tierna edad del pequeño. “Me comunican: ‘Joan, mañana tendrás que fotografiar a Messi con un niño’. Y yo pregunté qué edad tenía el niño y me dijo tres meses. Y pensé: ‘Bueno, muy niño no es, es un bebé’”, recordó Monfort. En ese instante, mientras bañaba a su propia hija en casa, ideó una estrategia para facilitar la interacción: “Cojo la bañerita, el patito de goma, jabón y será una manera de que Messi y el bebé interactúen”.
El día de la sesión, Messi mostró cierta sorpresa al encontrarse con un bebé tan pequeño. “Recuerdo que Messi entró y se quedó como estupefacto casi, ¿no? De encontrarse con un bebé tan pequeñito. Pero bueno, al final también estaba Sheila, la mamá de Lamine y todo… La verdad es que entre los dos, Lamine era un chaval muy simpático y Messi enseguida demostró grandes dotes de buen padre”, relató Monfort.
El fotoperiodista optó por no forzar la escena. “Ya estaba el bebé dentro de la bañera, con lo cual ya quitabas un poco de presión a que lo tuviera que coger en brazos. Tampoco quería que fuera una foto muy forzada y quería que fluyera algo más natural, con lo cual la bañera servía un poco de enlace entre los dos. El bebé estaba cómodo, agua calentita, jabón, la mamá al lado”, detalló el creador de esta imagen que marcó la historia del deporte.
Fuente: Infobae