La gran final del Mundial entre España y Argentina ha generado una expectativa sin precedentes a nivel mundial. El encuentro, que enfrenta a la selección española en busca de su segunda estrella contra la vigente campeona, ha trasladado el foco mediático a Estados Unidos, donde la cúpula del FC Barcelona se encuentra para presenciar el partido.
Desde Nueva York, Joan Laporta se pronunció ante los micrófonos de El Partidazo de COPE y dejó clara su postura: apoya a la selección española. Sin embargo, condicionó su pronóstico a la actuación del árbitro. “Si el árbitro es un árbitro que se impone, la selección española tendrá más posibilidades de ganar el partido, pero el árbitro se tiene que imponer”, afirmó el máximo mandatario azulgrana.
El presidente del Barcelona no eludió la presión en un escenario tan emblemático como la Gran Manzana. En sus declaraciones, subrayó que el factor arbitral será determinante para contrarrestar la intensidad física y la experiencia en finales que caracteriza a la albiceleste.
La Masía, pilar de la selección española
En una conversación con el periodista Juanma Castaño en plena Quinta Avenida, Laporta reforzó su respaldo al combinado nacional: “Yo ya me pronuncié. Con España”. Y al ser consultado por el resultado, sentenció: “Ganará, ganará”.
Estas contundentes palabras reflejan también el peso que los futbolistas del Barça tienen en la selección. Los jóvenes talentos de La Masía forman la columna vertebral del equipo de Luis de la Fuente. Jugadores como Pau Cubarsí, Lamine Yamal o Dani Olmo son piezas fundamentales en la búsqueda del segundo título mundial.

No obstante, en la expedición culé no todos comparten la misma certeza. Deco, director deportivo del club, calificó el cruce como “el mejor partido que se puede dar en el mundo en este momento” y evitó señalar un favorito: “No, no, no creo, difícil”. Según el exfutbolista, Argentina “ha sufrido” pero tiene “corazón de equipo”.
Deco y el “corazón dividido”
Esta dualidad entre el legado del Barça y su presente prometedor marca el trasfondo de una final con tintes cinematográficos. Más allá del trofeo, los reflectores apuntan a una batalla generacional en el césped. La imagen de Messi y Lamine Yamal siendo un bebé acapara portadas, simbolizando el pase de antorcha en el club azulgrana.
Mientras el astro rosarino busca el broche de oro a su reinado en el fútbol mundial, las nuevas joyas de la cantera culé quieren emular la gesta de la generación dorada. Para el barcelonismo, ver a sus jóvenes promesas liderar la cita más importante del planeta confirma el éxito de su modelo formativo.
Deco admitió que vive la final con “el corazón dividido” por su relación con Leo Messi, a quien calificó como “una leyenda”: “Lo de Leo es espectacular lo que está haciendo”. Y por “los chavales” de la selección española, un dilema que describió como “dura y difícil”. Con todo listo para el pitido inicial, los pronósticos se tiñen de prudencia y estrategia en una final que promete ser inolvidable.
Fuente: Infobae