La Selección Argentina logró una victoria épica ante Inglaterra por 2-1 en las semifinales del Mundial 2026, disputado en Atlanta, y ahora se prepara para enfrentar a España en la gran final. Los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez en los minutos decisivos desataron la euforia, pero también encendieron una polémica que cruza el Atlántico: la prensa europea cuestiona la intensidad del juego albiceleste.
El diario británico The Telegraph publicó un artículo que enumera “31 artimañas” supuestamente utilizadas por Argentina durante el partido. A raíz de ello, el prestigioso medio francés L’Equipe lanzó un informe controversial firmado por el periodista Christophe Kuchly, donde se pregunta si la Albiceleste es realmente un equipo violento. Bajo el titular “Algunos altercados, mucha tensión pero pocas faltas en este Mundial”, el análisis abre el debate sobre las intenciones del conjunto dirigido por Lionel Scaloni.
Estadísticas que desmienten la violencia
Según datos oficiales de la FIFA, Argentina cometió 79 infracciones en todo el torneo, recibió 9 tarjetas amarillas y ninguna expulsión. En el ranking de faltas, el equipo ocupa el cuarto lugar, mientras que Inglaterra lidera con 102. Además, la Albiceleste es la selección a la que más faltas le cometieron: 88. Ante estas cifras, L’Equipe se pregunta: “¿Mala reputación, mal espíritu o mal arbitraje? ¿Violencia genuina o un intento deliberado de envenenar el ambiente?”.

El informe detalla algunas jugadas polémicas del partido contra Inglaterra, como un empujón por la espalda de Leandro Paredes a Jude Bellingham y tres faltas de Giuliano Simeone, descritas como “por exceso de ímpetu en jugadas extrañas donde, aparentemente poseído, corre, taclea, se levanta y choca con su oponente. Sin intención de lesionar, pero con absolutamente ningún control”. “Era el arte de coquetear con los límites, de poner a prueba al árbitro. Los argentinos no tienen miedo de ser los malos”, añade el reporte.
También se mencionan acciones de otros partidos: una “entrada brutal” de Cuti Romero sobre Emam Ashour en los octavos de final ante Egipto, que no fue sancionada con tarjeta, y un toque involuntario de Lionel Messi contra Aissa Mandi en el debut frente a Argelia, calificado por el diario galo como una “entrada impune” del capitán argentino.

El artículo concluye con una reflexión sobre la identidad futbolística argentina: “Argentina se mantiene fiel a su tradición nacional. Su fútbol se caracteriza por luchas de poder físicas y psicológicas constantes, con entradas que siguen a las provocaciones, especialmente después de que se marcan goles. El enfoque es el de un equipo aguerrido que juega como si todavía estuviéramos en la época del arbitraje permisivo de hace 40 años, beneficiándose de una gran indulgencia en la evaluación del contacto físico”.
Finalmente, L’Equipe resume el desempeño de Argentina en el Mundial con una frase llamativa: “Es un equipo disciplinado en su indisciplina, lo suficientemente inteligente como para adaptar su intensidad y astucia al silbato. Un finalista que, gracias a su defensa basada en la presión alta con centrales yendo muy arriba, cometió solo siete faltas en su propio tercio del campo, casi todas desviadas. Más que verdugos, los argentinos son los celosos guardaespaldas de una leyenda sin igual”.
Fuente: Infobae