El calentamiento global está provocando que los animales del mar reduzcan su tamaño corporal, según una investigación que analizó millones de años de registros fósiles. Este patrón se vuelve más intenso durante episodios de aumento de temperatura, lo que podría alterar las cadenas alimentarias oceánicas y la actividad pesquera, según reportó el portal científico Phys.org.
El estudio, difundido en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, examinó cerca de 9.000 cambios de tamaño en fósiles, datos históricos y observaciones modernas. Con esa información, los científicos compararon la evolución del tamaño corporal de organismos marinos a lo largo de aproximadamente 450 millones de años. Los resultados indican que el calentamiento actual impulsará una reducción del tamaño de estos seres vivos.
La investigación fue desarrollada por la Friedrich-Alexander-Universität Erlangen-Nürnberg (FAU), en colaboración con las universidades de Varsovia y Lille. La conclusión principal es clara: moluscos, crustáceos y peces, entre otros grupos, reaccionan a las crisis ambientales con una disminución del tamaño corporal.
Todos ellos son ectotermos, es decir, animales cuya temperatura corporal depende del medio ambiente, lo que los hace particularmente sensibles a los cambios térmicos del agua, como detalló la publicación original.

El calentamiento duplica la intensidad del encogimiento dentro de las especies
La autora principal del estudio, la investigadora Paulina Nätscher, quien fue parte de la cátedra de análisis paleoambiental de la FAU, indicó que la reducción del tamaño corporal es una respuesta general de los animales marinos ante las crisis ambientales. Señaló que el fenómeno se presenta en grupos muy diversos y adopta dos formas: desde el enanismo en especies específicas hasta el dominio de especies más pequeñas en comunidades enteras.
Nätscher explicó que este patrón funciona como una señal de ecosistemas bajo presión. El trabajo identifica este proceso con el denominado efecto Lilliput, una contracción del tamaño corporal que se observa desde hace cientos de millones de años.
Kenneth De Baets, de la Universidad de Varsovia, precisó que en todas las crisis ambientales, incluso aquellas que no son causadas por el aumento de la temperatura, se detecta una reducción del tamaño dentro de las comunidades. Sin embargo, añadió que los episodios con calentamiento pronunciado generan cambios mucho más intensos y variables dentro de las propias especies, es decir, un enanismo real.
Según el investigador, esos efectos son en promedio cerca de 2 veces más fuertes durante las crisis asociadas al calentamiento que en otras crisis ambientales. Esa diferencia convierte a la temperatura en un factor determinante para explicar la magnitud del fenómeno y define una huella característica de las crisis de calentamiento, distinguible de otras perturbaciones ambientales a lo largo del registro geológico.

La historia de la Tierra anticipa océanos con organismos más pequeños
Wolfgang Kießling, titular de la cátedra de análisis paleoambiental en FAU, afirmó que la relación con el aumento de la temperatura aparece en los datos reunidos por el equipo.
“Cuanto más sube la temperatura, más pronunciada es la reducción del tamaño corporal. La historia de la Tierra ofrece así una señal de advertencia clara para el futuro de los océanos”, afirmó.
El trabajo va más allá del diagnóstico: según la publicación original, las trayectorias de reducción de tamaño corporal pueden proyectarse hacia el futuro en función de distintos escenarios de cambio climático, lo que convierte al registro paleontológico en una herramienta de modelado prospectivo.
El portal señaló que la tendencia ya observada hacia peces e invertebrados marinos más pequeños no sería un episodio pasajero, sino parte de un patrón de largo plazo. Si el calentamiento global continúa, los tamaños corporales más reducidos podrían convertirse cada vez más en la norma en los océanos del mundo.
Ese cambio tendría consecuencias amplias para las cadenas alimentarias marinas y para la pesca. El estudio plantea que el registro paleontológico no solo documenta transformaciones del pasado, sino que también ofrece una referencia concreta para anticipar cómo podrían responder los ecosistemas marinos al calentamiento actual.
Fuente: Infobae