Un nuevo bombardeo ruso sacudió la capital ucraniana durante la madrugada del jueves. Según informó el Servicio Estatal de Emergencia de Ucrania, el ataque dejó un saldo de dos personas fallecidas y al menos cinco heridos, entre ellos un menor de edad. Las explosiones se registraron pasada la medianoche, sumándose a la oleada de ataques casi diarios que Moscú realiza sobre ciudades ucranianas en el quinto año del conflicto.


Corresponsales en Kiev reportaron múltiples detonaciones después de que la fuerza aérea ucraniana activara una alerta por la aproximación de varios misiles balísticos. En el cielo se observaron destellos luminosos, seguidos de al menos seis explosiones. El alcalde Vitali Klitschko confirmó a través de Telegram: “Dos personas han muerto en Kiev como consecuencia de un ataque enemigo”.
El Servicio Estatal de Emergencia de Ucrania detalló que los distritos de Sviatoshynskyi y Darnytskyi fueron impactados por misiles balísticos. Klitschko precisó que un almacén resultó alcanzado y que restos de proyectiles cayeron sobre estructuras no residenciales. Imágenes difundidas por Reuters y los bomberos de la región muestran dos vehículos completamente destruidos por la metralla.


El ataque coincidió con la visita de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien se encontraba en el país para fortalecer los lazos de defensa. Paralelamente, la ciudad de Kharkiv fue blanco de drones de combate rusos, según informó su alcalde.
El primer ministro saliente del Reino Unido, Keir Starmer, tiene previsto realizar este jueves su última visita oficial a Ucrania antes de abandonar el cargo la próxima semana. Starmer, quien dejará Downing Street el lunes, sostendrá conversaciones en Kiev con el presidente Volodimir Zelensky.

El mandatario británico transmitirá a Zelensky que el compromiso del Reino Unido con el apoyo a Ucrania continuará tras su salida y la asunción de Andy Burnham como nuevo líder. “Nuestro apoyo incondicional a Ucrania siempre perdurará”, declaró Starmer en comentarios difundidos por su despacho.
Kiev es un objetivo habitual de los proyectiles balísticos lanzados desde Rusia en el último mes, armas difíciles de interceptar por su alta velocidad. Durante los bombardeos, los misiles se disparan en salvas, generando explosiones consecutivas. La capital ucraniana enfrenta una escasez de misiles PAC-3 para los sistemas Patriot de fabricación estadounidense, fundamentales para detener proyectiles balísticos.

En ese contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el miércoles de la semana pasada que Washington otorgará a Ucrania el “derecho a fabricar” misiles de defensa aérea Patriot, durante un encuentro con Zelensky en el marco de la cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía. Al mismo tiempo, Trump advirtió que las fuerzas estadounidenses atacarán a Irán “duro” durante la noche, tras declarar que el cese el fuego con Teherán había finalizado.
“Una de las cosas de las que vamos a hablar es que les vamos a dar una licencia para que fabriquen Patriots. Está bastante bueno, ¿no? Así no van a poder quejarse de que no les damos suficientes”, le dijo Trump a Zelensky. El mandatario añadió: “Todavía no le informamos eso a la empresa, pero se va a solucionar”.
Antes de la reunión bilateral, Trump declaró que el acuerdo de cese el fuego con Irán se había terminado y prometió: “Los vamos a golpear duro esta noche”. Justificó la decisión al señalar que “violan el acuerdo todos los días”, en referencia al gobierno iraní.

Durante el encuentro con Zelensky, Trump destacó que, pese a los bombardeos, Ucrania parece estabilizar el frente y realizar ataques en profundidad dentro de territorio ruso. Según el mandatario estadounidense, estas operaciones “podrían contribuir a poner fin al conflicto”. “Es una escalada, pero también es una escalada que puede ayudar a llegar a un final”, señaló.
El presidente estadounidense reiteró su convicción de que tanto Zelensky como el presidente ruso, Vladimir Putin, buscan alcanzar un acuerdo para detener los combates. “El presidente quiere lograrlo, y creo que el presidente Putin también quiere lograrlo, y eso debería ser una buena combinación”, afirmó.
Fuente: Infobae